—¿Puede adelantar algo de su programa electoral?
—La gestión de la micropolítica admite una reforma en profundidad de la organización de los servicios del Ayuntamiento, yendo a un modelo de mayor descentralización. Eso evitaría a los ciudadanos resolver a muchos problemas de su barrio en su distrito, en lugar de ir a distintas delegaciones.
—Propone además transformar el modelo económico de la ciudad, ¿cómo quiere hacerlo?
—Hay que sacar todas las potencialidades del sector turístico y de las pymes tradicionales. Propongo un acuerdo entre el sector turístisco y las tres administraciones que disponen de patrimonio en la ciudad para aumentar la oferta. Por ejemplo, la Plaza de España o la antigua Fábrica de Tabacos pueden compatibilizar sus usos principales con otros: espacios escénicos, expositivos, congresos...
—¿Qué propone hacer con las pymes para potenciarlas?
—Estamos acostumbrados a una relación muy de conflicto con las pymes por la peatonalizaciones o los carriles bici, pero no hemos organizado todavía una estrategia para que se conviertan en un modelo económico de la ciudad.
—Los hoteles advierten que perderán el 20% de sus clientes de paso con el cierre del centro al tráfico.
— Esa cuestión habrá que arreglarla porque uno de los elementos del plan de tráfico es un absoluto respeto a los residentes o transeúntes de hoteles. La delegación de Movilidad ya ha contabilizado unos 80 posibilidades de problemas que habrá que dirimir.


