El representante de los boticarios sevillanos asegura que si se instaura el copago sanitario en el SAS, algo que no descarta la Junta en 2011, muchas personas con problemas económicos dejarán de ir al médico aunque lo necesiten
—¿Cómo afectará a las farmacias sevillanas el plan del Gobierno para ahorrar 1.500 millones en el gasto sanitario?
—Hemos hecho un cálculo de que cada farmacia perderá una media de 2.500 euros al mes. Sevilla es el 27% del sector en Andalucía, por lo que las pérdidas en la provincia pueden ser de 40,5 millones de euros. El tijeretazo nos afectará más a las farmacias andaluzas porque en esta comunidad, desde el año 2001, se vienen aplicando medidas de recorte en el gasto farmacéutico. Los años de bonanza económica también hemos sufrido recortes. De hecho, venimos aportando a las arcas públicas 39 millones de euros al año por descuentos en pañales, tiras reactivas y prescripción de medicamentos por principio activo (genéricos). En Andalucía hemos conseguido controlar el gasto sanitario, pero otras regiones españolas no han hecho los deberes. De hecho, el gasto por receta médica en Andalucía es el más bajo de España, en torno a 11,8 euros. Sin embargo, el tijeretazo ha sido igual para todos.
—¿Por qué baja el precio medio por receta y sigue creciendo el gasto farmacéutico?
—Porque ha crecido el número de habitantes. España tiene 46 millones de habitantes, seis más que hace diez años, fundamentalmente por los inmigrantes, que lógicamente hacen uso de los servicios sanitarios.
—La receta electrónica ha beneficiado al cliente, pero ustedes dicen que ha sido a costa del farmacéutico.
—La inversión por farmacia para poder atender la receta electrónica ha sido de 3.000 euros por oficina. Para esa inversión, no hemos recibido ninguna subvención, como la han recibido otras pymes andaluzas para adaptación a las nuevas tecnologías. El sistema de receta electronica en Andalucía es perfecto, pionero en el mundo. El problema es que cada autonomía ha instalado un sistema diferente de receta electrónica: unos con chips, otros con banda magnética. Esto es absurdo ¿Qué hacemos con la tarjeta sanitaria de Andalucía si un paciente se traslada a Extremadura? El ministerio de Sanidad tendrá que gastar muchísimo dinero ahora en compatibilizar todos los sistemas autonómicos de receta electrónica porque el Gobierno no ha sido capaz de obligar a las autonomías a homogeneizar todos los sistemas. El traspaso de determinadas competencias, como la sanidad, es un lujo que nos está costando dinero. Ni la sanidad, ni la justicia ni la seguridad deben estar transferidas porque no va en beneficio de los ciudadanos ni de las arcas.
—El Consejo de Política Fiscal y Financiera estudiará en julio el copago sanitario ¿Cree que esta media reducirá el gasto sanitario?
—Francia, Alemania y otros países lo tienen, pero yo estoy en contra. La sanidad pública está paganda con los impuestos solidarios de los españoles y hay que hacer una buena gestión de los fondos públicos antes que poner el copago. A los farmacéuticos les cuesta entender que el mismo gobierno que permite la apertura de embajadas de autonomías en distintos países, que regala los ordenadores en el colegio, que da subvenciones a los sindicatos sudamericanos... apriete después las tuercas a los pensionistas, trabajadores y farmacéuticos. El co-pago puede llevar a que determinadas personas no vayan al médico o saquen determinados medicamentos porque estén cortos de dinero. El copago es una medida económica recaudatoria que van en contra de la salud.
—Todos tenemos en casa decenas de medicamentos sin usar ¿La solución es la dispensación de medicamentos unidosis?
—En el 95% de los casos el médico ya receta la cantidad justa de medicamentos que nos hace falta.
—¿La bajada de los márgenes de beneficio explica que las farmacias parezcan ya jugueterías, zapaterías o perfumerías?
—Efectivamente. Hay un grupo profesional que ha perdido el sentido de lo que debe ser una farmacia. Por otra parte, hay una demanda del ciudadano de encontrar casi de todo en todos los sitios. Aquello de “zapatero a tus zapatos” es una buena norma.
—¿Apoyaría el modelo anglosajón, que permite farmacias dentro de los supermercados?
—No. Entendemos que la farmacia debe estar separada de cualquier tipo de establecimiento porque hay consultas muy íntimas y los medicamentos no deben estar al alcance de la mano porque es peligroso e incita al autoconsumo.
—¿Van a recurrir la Orden de la junta que saca a concurso 310 farmacias y que equipara la experiencia de los farmacéuticos de oficinas y los farmacéuticos funcionarios?
—No, porque creemos que esas farmacias hacen falta a los ciudadanos en un porcentaje alto y hay que abrirlas. Otra cosa es que consideremos injusto a quién se dan. Todo es absurdo.
—¿Qué le parece la compra de la píldora post-coital sin receta e incluso con descuento gracias al carné joven de la Junta?
—Liberalizar el acceso a la píldora post-coital es frivolizar y banalizar todo lo que tenga que ver con el acto sexual. Desde el punto de vista sanitario, es una barbaridad que una chica con 16 años pueda comprar libremente la píldora post-coital y no pueda comprar un antibiótico sin receta. Estamos hablando del uso racional del medicamento y, sin embargo, se está fomentando que no haya un uso racional de la píldora post-coital. Hay dificultades para acceder a determinados medicamentos y se habla del copago, pero después hacen descuentos en la píldora post-coital.
—¿Es o no abortiva?
—Si se considera que hay vida desde que hay fecundación, la píldora post-coital es abortiva.
—¿Es verdad que los fines se semana se venden como rosquillas y que son muchos los hombres que la piden para ofrecerla a las mujeres?
—La percepción es que los fines de semana aumenta la venta. Nosotros pedimos que sólo se dispense a quien va a consumirla. Por otra parte, nos preocupa que se esté bajando la guardia con respecto a enfermedades de transmisión sexual porque la píldora post-coital se está usando como anticonceptivo normal y eso tiene unos efectos secundarios.
—La Agencia del Medicamento dice que con la píldora del día después existe riesgo de tromboembolismo venoso. ¿Lo advierten ustedes?
—La píldora postcoital es una bomba. Igual que no podemos matar mosquitos a cañonazos, tampoco podemos prevenir embarazos a base de la píldora post-coital porque hay otros métodos anticonceptivos más seguros. Además, el uso de la píldora post-coital de forma repetida tiene también efectos psicológicos porque afecta a las hormonas de las mujeres.




