La obra de restauración del Monasterio de Santa Clara, como cualquier iniciativa de este tipo, ha requerido de un importante desembolso por parte de la Gerencia de Urbanismo. Nada menos que ocho millones de euros en cinco años. Pero lo que comenzó en la época de los grandes ingresos por la construcción, se ha convertido en un desierto que amenaza con dejar el convento a medio terminar.
De momento, el claustro sólo se puede visitar en la mitad más cercano de la calle Becas, donde se han recuperado pinturas, forjados y artesonado con ladrillo. Pero el resto está apuntalado en algunas de sus zonas y con las pinturas murales asomando por los restos de pintura y cal. En una primera fase se tenía previsto acometer la obra de recuperación del gran patio que precede a la portada de Juan de Oviedo de la iglesia (aún en propiedad del Arzobispado), pero el jardín de naranjos que preside una fuente está en un gran estado de abandono, así como los jardines de la torre de don Fadrique cuya restauración también debería de acometerse, pero no está presupuestada.
Así las cosas, el Ayuntamiento podría estar planteándose acudir a la esponsorización privada para terminar la obra, «no hay dinero para más», han comentado a este periódico fuentes municipales.
Falta recuperar todas las estancias altas que dan a la zona de la iglesia, así como alguna torre de la época de Don Fadrique y todos los forjados y estancias, algunas de ellas usadas en su día por las monjas como trasteros y guardamuebles que se alquilaban. Lo que sí está ya casi listo es la zona de los dormitorios de verano e invierno que se han acondicionado como salas de exposiciones, aunque su uso está aún por definir sin que el Icas haya anunciado ninguno tras el fallido Plan de Usos presentado en el año 2009.
El presupuesto que se baraja para la restauración del resto del edificio no bajaría de los ocho o nueve millones de euros, en proyectos, algunos de ellos ya realizados y otros por realizar. En cuanto a la iglesia, al ser propiedad del Arzobispado, éste debería recurrir en su caso a la Junta de Andalucía o también a la esponsorización privada para su restauración. En ella se encuentran varios retablos realizados por Martínez Montañés.


