Un numeroso grupo de auxiliares de enfermería, enfermeros y técnicos de laboratorio interinos, de un total de 120.000 que participaron en la última Oferta de Empleo Público (OPE) del Servicio Andaluz de Salud (SAS) para acceder a una plaza fija, ha solicitado que se repita la última fase de la prueba —la autobaremación— por considerar que las bases elaboradas por la Administración sanitaria inducían a confusión, hasta el punto de que los afectados no han podido acreditar su experiencia laboral y los cursos de formación realizados. La Consejería de Salud, por su parte, sostiene que las bases no inducían a equívoco alguno, que los perjudicados son minoría y que deben asumir el error .
Después de superar tres exámenes eliminatorios, trabajadores con experiencia de hasta veinte años en el SAS se han quedado a las puertas de conseguir una plaza fija.
Representantes de este colectivo, en declaraciones a ABC, se muestran apesadumbrados y consideran de justicia que la Consejería de Salud acepte volver a darles una segunda oportunidad, algo que el parecer no entra en los cálculos de ese departamento de la Junta de Andalucía que dirige María Jesús Montero.
El problema estriba en que una vez aprobados los correspondientes ejercicios, los aspirantes debían proceder a la denominada autobaremación, un paso que se da incluyendo en en un documento la titulación, los cursos de formación, etc. Para ello existían dos apartados, el de formación acreditada y el de no acreditada.
En las bases, según los perjudicados, no se especificaba con claridad la opción válida, y con buena fe, incurrieron en un error que ha tenido como consecuencia que no se les tenga en cuenta la formación que han ido acumulando.
Por partida doble
La protesta sube en intensidad al conocer que otros aspirantes, ante la duda que existía, por indicación de un sindicato decidieron cumplimentar los dos casilleros con los mismos datos de la autobaremación, dándolo el tribunal por bueno.
Los portavoces que han hecho pública esta situación calculan que son unos 800 los afectados por este supuesto error, que han visto cómo no han podido acceder a una plaza fija mientras otros trabajadores con una mínima experiencia sí lo hacían.
Fuentes de la Consejería de Salud consultadas por este periódico han minimizado el conflicto y subrayan que, en efecto se ha producido la confusión, pero no por culpa del SAS, «porque las bases estaban muy claras, toda la información estaba ahí. De los 120.00 aspirantes, los que se han equivocando son un porcentaje mínimo», apostillaron.
Este último dato, indicaron a ABC representantes de los afectados, no se ajusta a la realidad por cuanto en los últimos días las dependencias de la Dirección General de Desarrollo Profesional de la Consejería de Salud son numerosos los opositores que están consultando sus expedientes, al haber sido «víctimas» de la confusión, decantándose por presentar alegaciones, recursos e impugnaciones.



