El Portavoz del Grupo Popular en el Ayuntamiento de Sevilla, Juan Ignacio Zoido, mantuvo ayer una reunión con un grupo de conductores de Tussam que se encuentran en la bolsa de trabajo de la empresa municipal y que están afectados por las recientes modificaciones sobre la red de líneas de la compañía de transportes. Los trabajadores explicaron a Zoido que este año Tussam no los va a llamar para trabajar debido a los recortes y a la quiebra en la que se encuentra la empresa, por lo que pidieron al líder popular ayuda para solucionar este problema.
Por su parte, Zoido se comprometió con los trabajadores a sentarse para negociar, «siendo duro en las negociaciones, pero en el momento en el que firme y estreche mi mano, ese acuerdo se va a cumplir seguro», afirmó. Asimismo, añadió que si en septiembre se mantiene la misma situación, llevará al Pleno del Ayuntamiento este asunto.
El conflicto
Los 88 trabajadores eventuales de Tussam buscan salidas al conflicto desencadenado al comenzar la empresa a prescindir de estos recursos humanos, en el marco de su plan de optimización y reorganización. Todo comenzó cuando la comisión ejecutiva del Consorcio de Transportes acordó la unificación de las líneas 5 y 23, entre Puerta Triana y Santa Aurelia y entre el Prado de San Sebastián y Santa Aurelia, respectivamente. También, la supresión de la línea 36, que conecta el Prado con la Universidad Pablo de Olavide, la desaparición de las dos líneas de fin de semana E5 que unían la Barqueta con el Parque del Alamillo y del «Bus de la Movida».
A raíz de estas remodelaciones, provenientes de las pérdidas por valor de 52,2 millones de euros, del déficit global de 136 millones y del plan de viabilidad para reflotar la empresa, los eventuales han celebrado diversas concentraciones de protesta y han mantenido reuniones con el vicepresidente de Tussam, Juan Ramón Troncoso o el primer teniente de alcalde del Ayuntamiento, Antonio Rodrigo Torrijos, sin éxito.
Y es que reclaman la revisión de la cláusula que pesa sobre la convocatoria del concurso de oposición de 2007, que trata sobre la pérdida de derechos en la empresa en el caso de que el trabajador renuncie a una propuesta de la compañía, lo que hace que los eventuales ocupen una plaza alternativa.
Así se puede leer en el lema que portan en las camisetas de protesta: «Opositar en Tussam, conseguir una plaza en el Inem» o «Tussam paga sus despilfarros recortando líneas en tu barrio».


