La ciudad tiene memoria. La tiene aunque asista impertérrita como año tras años se vuelven a «vender» proyectos que un día se desecharon porque no fueron idea del nuevo político que llegó al cargo. El alcalde firmó ayer un convenio de colaboración con la Fundación Atarazanas para organizar una exposición en el Pabellón de Colombia y «poner en valor» el Museo de la Historia de Sevilla. La idea, muy loable, trae a colación otro proyecto con un nombre muy parecido, el Museo de la Ciudad. ¿Lo recuerdan?. Fue una de las apuestas de los andalucistas, que recuperaron un proyecto bastante anterior de la ciudad, allá por los años noventa. La idea era contar con un espacio donde se mostrara la evolución de la Sevilla y que incluso mostrara parte del Tesoro del Carambolo, del original, ese que aún no se sabe si volveremos a ver.
Para dilucidar qué contenido se daría a aquel museo allá por 1997 se creó incluso una comisión municipal que finalmente llegó a poco más que encargar una maqueta que mostraría la evolución de la urbe y a dar casi como seguro que se ubicaría en el monasterio de Santa Clara, una vez restaurado. La maqueta se hizo, costó casi 600.000 euros, y se mostró en una exposición en 2002, cuando Alfredo Sánchez Monteseirín era alcalde con el apoyo de los andalucistas, en el monasterio de San Clemente que pretendía ser una invitación a seguir con ese ambicioso proyecto. La marcha del PA del Gobierno y la nueva coalición con IU hizo que muchos de los proyectos de este partido se echaran a un lado, entre ellos el citado museo. Hace dos años un convenio con la misma entidad que lo suscribe ahora, la Fundación Reales Atarazanas, logró resucitar durante unos breves meses la idea y mostrar a los sevillanos de nuevo la maqueta interactiva que muestra parte de la historia de su ciudad. Ahora se recupera de nuevo la idea aunque el museo se reduce, al menos de momento, a una exposición en el Pabellón de Colombia construido para la exposición de 1929, ya que el Gobierno municipal decidió darle otro uso a su ubicación original, de «contenedor cultural», al monasterio de Santa Clara. El proyecto vuelve a la escena tras más de una década de luchar contra los elementos y sin que hasta ahora se sepa más que entre sus contenidos estarán las famosas maquetas. Mientras hay apuestas del Gobierno municipal, como el proyecto Metropol Parasol, cuyo coste se estima superará los cien millones de euros, siguen sin culminarse.


