El Ayuntamiento prevé llevar al Pleno del 17 de septiembre el nuevo plan de acceso al centro, que restringe la permanencia de los vehículos privados en el casco histórico a 45 minutos, y empezar a aplicarlo de forma efectiva, es decir con sanciones, a finales de ese mes. Lo hará, según aseguró ayer el delegado de Movilidad, Francisco Fernández, una vez que culmine su tramitación administrativa en la que, asegura el también concejal socialista, se han recogido muchas de las demandas y peticiones recibidas al respecto».
A pesar de esas afirmaciones, el rechazo al plan que restringe el acceso al centro sigue creciendo y ya no afecta sólo a los colectivos que se ven directamente afectados por el mismo, como residentes, comerciantes y profesionales. Empieza a extenderse a los barrios, donde viven los sevillanos que verán como su deseo o necesidad de acudir al casco histórico tendrán que condicionarlo a la existencia de un transporte público, si lo hay, que lo lleve a la zona de destino o a su capacidad económica para aparcar su vehículo durante las horas que necesite en un estacionamiento público. De momento, las quejas llegan desde Sevilla Este y la Huerta de la Salud.
Plan injusto y perjudicial
Desde la asociación de vecinos Huerta de la Salud, su presidente, José Miguel González Cruz, anunció ayer que presentará alegaciones contra un plan que rechazan de plano porque consideran injusto y perjudica, ya que sus restricciones afectan a todos los sevillanos y va a condicionar el futuro de la ciudad al poner en riesgo la conservación de una zona con un alto valor patrimonial. Desde Huerta de la Salud no se entiende cómo se pone en marcha un plan tan restrictivo, complicado y costoso para el ciudadano -que tendrá que pagar por estacionar el coche en un aparcamiento- cuando no se cuenta con una red de transporte público adecuada, porque ni se tiene la red de Metro desarrollada ni una red de autobuses adecuada y, además, se anuncia que el tranvía se queda, de momento, varado en San Bernardo ante la crisis económica. González Cruz consideró que no se pueden poner en marcha iniciativas de tanta repercusión para una ciudad sin tener en cuenta las consecuencias, el coste, que tendrá y anunció por ello que presentarán, en tiempo y forma, de alegaciones contra el mismo.
Por su parte, hasta tres entidades de Sevilla Este emitieron ayer sendos comunicados mostrando su oposición al plan que restringe el acceso de vehículos al centro. La Federación de Entidades Ciudadanas de Sevilla Este (Fecise), la plataforma «Metro ya Sevilla Este» y la Intercomunidad de Propietarios Sector 21 de esa barriada mostraron su oposición a una iniciativa en base a la misma idea: que las restricciones de acceso al centro aislará más a esta zona que tiene muy restringido el acceso al transporte público. Así, la Intercomunidad de Propietarios Sector 21 considera este plan como la «enésima agresión» que sufren los vecinos de esta zona: «estimamos -señalan- que una medida de este tipo puede ser buena, pero desde una planificación previa» destacando a continuación que sus vecinos tardan una media de 45 minutos en llegar al centro en autobús, por lo que el coche privado es la única alternativa que tienen para ir al centro, «si se nos obliga a utilizar el transporte público para ir al centro, al menos deberíamos contar con una oferta decente. Creemos que esta medida sería comprensible si tuviéramos la línea 2 de metro funcionando y buenas frecuencias de autobuses».
Por ello consideran que los distintos barrios de Sevilla quedarán marginados con este plan, «ante la dificultad e imposibilidad de acceder al centro, la gente optará por otras zonas para ir de compra, pasear...». Por su parte Fecise recuerda que los vecinos de esta zona tardan lo mismo en ir al centro en transporte público que a Huelva y la Plataforma Metro que sin suburbano el centro estará «cada vez más lejos de los barrios».


