Durante mucho años, la congregación religiosa de San Vicente de Paúl ha atendido, en un edificio de la calle Porvenir, en el barrio del mismo nombre y de propiedad municipal, a una veintena de ancianos. Sin embargo, el deterioro del mismo ha dado al traste con esta labor que, por otra parte, no conllevaba coste alguno para las arcas municipales.
Si bien la propia congregación solicitó al Consistorio hacerse cargo del montante que pudieran acarrear las obras de rehabilitación —cifradas en unos dos millones de euros—, fue la callada por respuesta la que hizo que, finalmente desistiesen y tuviesen que abandonar el inmueble. Tan sólo pedían seguir ocupando dicho edificio —construido con motivo de la Exposición del 29—, esto es, continuar con la cesión del mismo. Tampoco hubo respuesta por lo que en abril pasado depositaron las llaves ante notario y desalojaron el lugar y con ello, comenzaron a reubicar a algunos de aquellos ancianos en otras casas suyas y los que no pudieron, regresaron con sus familias.
Desde entonces —mes de abril—, la casa ha sido objeto de un mayor deterioro y, lo que es peor, del expolio, ya que se han llevado la campana instalada en la espadaña y todo el herraje de puertas y ventanas, habiéndose vendido «al peso». Y hasta finales de la pasada semana indigentes han estado viviendo entre unos muros con peligro de derrumbe sin que nadie, por parte del Ayuntamiento, haya hecho nada.
Ayer, empero, las máquinas comenzaron a trabajar en la demolición del citado edificio. Hasta ahí, todo normal si no fuese porque ayer mismo el portavoz del PP en el Ayuntamiento, Juan Ignacio Zoido, se reunió con los vecinos para ver de primera mano el estado del inmueble. Sorpresa por parte de los populares que constataron que, deprisa y corriendo, su presencia tuvo como consecuencia la actuación inmediata del Ayuntamiento.
Zoido dejó claro que «esto es una muestra más de por qué Sevilla necesita un cambio. El Ayuntamiento no sólo no ha atendido la solicitud de la congregación religiosa, sino que ha dejado que se muera el edificio. Y ahora que el Partido Popular anuncia su visita, la piqueta entra en acción. Precisamente el mismo día de nuestra visita».
Zoido se lamentó de la actuación del Ayuntamiento. «Les da igual el deterioro del edificio, el destino de esos ancianos y los problemas de convivencia que hayan surgido con la ocupación por parte de indigentes», señalando que «ni siquiera han recogido la llave del inmueble que fue depositada ante notario».
El portavoz del PP, ante esta situación, va a proponer que se elabore un proyecto de construcción de un centro de día para mayores en este mismo lugar, en colaboración con la Junta de Andalucía, además de aprovechar el espacio para construir «un aparcamiento subterráneo para residente, ya que hace falta imperiosamente en este barrio».
Como dato curioso, los carteles situados en los árboles advirtiéndose que no se aparcase en la zona por obras, fueron colocados a primera hora de la mañana de ayer, según los vecinos, «lo que da una idea de la premura de esta demolición, que ha comenzado cuando el Ayuntamiento se ha enterado que veníamos a preocuparnos por este edificio», señaló Zoido.
Precisamente, el delegado de Movilidad, Francisco Fernández, acudirá hoy a este lugar para «supervisar el derribo del edificio». El «efecto Zoido» llega al Porvenir.


