Una denuncia anónima a la Policía, en la que se daba cuenta de la existencia de un sitio en internet posiblemente dedicado al intercambio de pornografía infantil, ha dado pie a la detención de un total de trece personas en nueve ciudades repartidas por toda España, una de ellas Alcalá de Guadaíra.
La operación ha sido llevada a cabo por el Grupo de Delitos Tecnológicos de Sevilla, después de que un ciudadano llamara al 091 para alertar de que en una página web destinada a conversar a través de internet había creada una sala cuyo nombre hacía pensar que podía tener relación con la pornografía infantil. Los agentes encargados de los delitos telemáticos no sólo localizaron la sala de chateo, sino que consiguieron interceptar el envío de dos fotografías en las que aparecían dos niñas menores de edad, en ropa interior y en actitud erótica.
Según pudo constatarse, los pedófilos posteriormente detenidos utilizaban la sala para contactar entre ellos e intercambiar direcciones de correo personal, a través del que más tarde se hacían los envíos y recepciones de archivos relacionados con la pornografía infantil.
El seguimiento de los usuarios implicados en el intercambio de archivos pedófilos permitió localizar un total de trece domicilios desde los que se realizaban las conexiones. En total resultó que los pedófilos residían en diez ciudades repartidas por buena parte de España. Así las cosas, una vez provistos del correspondiente mandamiento de entrada y registro, los investigadores llevaron a cabo una detención en Alcalá de Guadaíra, tres en Barcelona, una en Mataró, dos en Rubí, dos en Valencia y una en Eíbar, El Ferrol, Grado (Asturias) y Málaga, respectivamente.
Diez discos duros
En los registros fueron intervenidos diez discos duros y un ordenador portátil, en los que había «abundante» material pornográfico, según señaló ayer la Policía.
La salas de chat como la localizada ahora por la Policía sevillana suelen tener una vida bastante corta, ya que muchas veces sólo duran el tiempo imprescindible para que los pedófilos puedan intercambiar sus correos electrónicos con el objeto de utilizarlos posteriormente para el envío de vídeos y fotografías.



