Los ayuntamientos costeros han convertido el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) en una especie de anarquía, creando grandes desigualdades entre municipios. Y es que una vivienda en una playa con el mismo valor catastral que otra situada en un punto del litoral diferente puede soportar más del doble de IBI en función del gravamen que aplique el Consistorio.
Por imperativo legal, los ayuntamientos tienen un margen para establecer el IBI. Para los inmuebles entre el 0,4% y el 1,10% del valor catastral, y para los inmuebles rústicos, entre el 0,3% y el 0,90%
También se han previsto una serie de circunstancias en las que los ayuntamientos pueden incrementar los tipos de gravamen anteriores con los puntos porcentuales que para cada caso se indican: Municipios capital de provincia o de comunidad autónoma; aquellos en que se presta el servicio de transporte público colectivo urbano de superficie; donde los ayuntamientos prestan más servicios de aquellos a los que estén obligados, y en los que los terrenos de naturaleza rústica representan más del 80% de la superficie total del término.
Málaga
En Málaga, una vivienda tipo de unos 80 metros cuadrados, con un valor catastral de 21.700 euros, puede pagar un IBI bien distinto atendiendo al gravamen que aplique cada Ayuntamiento.
Torremolinos, con un tipo impositivo del 1,16 por ciento para bienes urbanos, es el municipio con la contribución más cara de los analizados. Le sigue Marbella con un 1,03 por ciento. Después se situarían Benalmádena, con el 0,71; Estepona, el 0,70; Málaga, 0,69; Nerja, 0,56, y Mijas y Fuengirola, ambas con el 0,50. Situándonos en los dos extremos, por la misma vivienda en Torremolinos se pagaría 251,71 euros anuales, y en Mijas 108,5.
En la provincia malagueña ninguna de las ciudades analizadas ha subido el IBI este año, incluso Nerja y Estepona lo han bajado. La mayoría de los municipios ofrecen descuentos y bonificaciones para las familias numerosas, pensionistas, minusválidos y desempleados. También hay ayuntamientos que premian a quienes tienen su primera vivienda en la localidad y están empadronados en ellas, como Torremolinos, Fuengirola y Estepona.
Huelva
La práctica totalidad de los ayuntamientos costeros de la provincia de Huelva también han renunciado a las subidas, si bien los propietarios de viviendas, locales, fincas o solares, sí han tenido que hacer frente a las subidas que por ley aplica el Catastro (Gobierno central), que puede oscilar entre el 1 y el 2 por ciento.
Según fuentes del Servicio de Gestión Tributaria de Huelva, dependiente de la Diputación Provincial y responsable de la recaudación del IBI en la mayoría de los municipios —no en todos— los fuertes incrementos en este tipo de impuesto se produjeron entre 2007 y 2008 en buena parte de las localidades, coincidiendo con el estallido de la crisis económica.
Conscientes de que la recaudación de impuestos procedentes de la construcción entraba en un proceso de drástico recorte, los gobiernos municipales recurrieron al IBI como alternativa para cuadrar los presupuestos. Igualmente, en los dos últimos años se ha procedido a actualizar los censos, de forma que numerosos inmuebles que no constaban de forma oficial, y que por tanto sus propietarios no aportaban al erario público, se han ido incorporando a las listas oficiales. Así, en 2009, en lugar de acordar la subida del IBI, se procedió a ampliar la nómina de contribuyentes.
En teoría, las periódicas revisiones de los valores catastrales conlleva un incremento impositivo. Sin embargo, en Punta Umbría la mencionada actualización fue bonificada por el Ayuntamiento, de forma que no repercutió en los vecinos, manteniendo el IBI con la aplicación del 0,85 por ciento. La diferencia producida este año obedece a la mencionada intervención del Catastro. Así, un apartamento de 82 metros cuadrados próximo a la playa paga este año de IBI 250 euros, diez más que en 2009, incluida la tasa de recogida de basuras.
En el término de Ayamonte el Consistorio «congeló» el IBI entre 2000 y 2008, año, este último, en el que determinó un incremento del 4,5 por ciento. En 2010 el municipio fronterizo no ha sufrido variación alguna.
Lepe aplica un gravamen del 0,80 sobre el valor catastral, sin variación con respecto al año anterior, salvo el 1 por ciento al que obliga el Catastro. En el municipio lepero, una vivienda de 90 metros cuadrados situada en una zona céntrica, y por lo tanto con un valor catastral alto, genera un IBI de unos 270 euros anuales.
Palos de la Frontera, que comparte con Moguer la gestión del enclave turístico de Mazagón, tiene un gravamen del 0,74 por ciento sobre el valor catastral en el apartado de IBI urbano, y el 0,50 en el IBI rústico. Las mismas cifras sirven para el caso de Mazagón.
Almonte, municipio al que pertenece la playa de Matalascañas y la aldea de El Rocío, mantiene asimismo el mismo tipo de gravamen que el pasado año, el 0,73 por ciento sobre el valor catastral.
Cádiz
En la provincia de Cádiz, la capital ha sufrido vaivenes en función del equipo de gobierno. En la etapa socialista, hasta 1995, el porcentaje sobre el valor catastral aplicado por el Ayuntamiento pasó del 0,76 al 0,933. Con el PP en el gobierno municipal, a partir de 1996, retornó el gravamen al 0,76, aplicando cada año una actualización hasta 2009, que llegó al 1,01 por ciento, cifra que se ha mantenido para el presente año.
En cuanto a Chiclana, el equipo de gobierno del PP decidió este año bajar el porcentaje que aplica en el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) para compensar la subida propiciada por la revisión catastral, lo que supone un aumento del 0% en los recibos que se cobrarán durante el año 2010.
Desde que accedieron al gobierno municipal, los actuales dirigentes anunciaron su intención de retomar el asunto para que en 2010 no se produjera lo que estaba previsto: otro fuerte incremento (de un 25%), que se sumaría al que ya se había producido en 2009.
La cantidad que se cobra en concepto de Impuesto de Bienes Inmuebles depende de dos criterios: uno del valor catastral que, tras la revisión aprobada en octubre de 2007, se ha incrementado de forma espectacular, y del coeficiente que aplica el Ayuntamiento. Dado que las gestiones para modificar la subida del valor catastral han resultado infructuosas, el Consistorio ha decidido bajar el coeficiente que aplica directamente, pasando de 0,564 al 0,497, el descenso más importante en toda la historia municipal y que ahora supone que Chiclana tenga la tasa más baja de toda la Bahía de Cádiz.
El descenso del porcentaje que maneja el Ayuntamiento supondrá que, de media, el impuesto se congele. Esto quiere decir que, en cada caso particular, puede haber ligeras subidas o bajadas, pero que globalmente la subida será cero. La recomendación técnica hablaba de una subida del IBI para 2010 del 10%.
En El Puerto de Santa María no existe diferencia en el IBI entre primera y segunda residencia y el tipo de gravamen para los bienes inmuebles es 0,885% del valor catastral. En este impuesto, existen bonificaciones especiales para las familias numerosas. Hay que recordar que en este año 2010 el Ayuntamiento bajó un 1% los impuestos y tasas municipales, entre las que se encuentra ésta del IBI.
Almería
En la ciudad de Almería el IBI se ha convertido en motivo de enfrentamiento político. El equipo de gobierno (PP-GIAL) sopesa bajar el polémico impuesto para 2011, año electoral, provocando la protesta del PSOE, porque desde 2017 el incremento ha sido del 34 por ciento. El valor catastral se disparó, con una media del 285 por ciento. Otro municipio, el de Vícar, ha registrado entre 2008 y 2009 un incremento en el IBI del 40 por ciento.
En la provincia almeriense hay también aplicaciones dispares del gravamen municipal. Oscila entre el 0,52 por ciento de el Ejido y el 0,92 de Roquetas. La capital está en una situación intermedia, el 0,68 por ciento.
Granada
Por lo que se refiere a la costa granadina, un apartamento de unos 60 metros cuadrados en primera línea de Playa Poniente, en Motril, pagaba 195 euros en 2006, mientras que en 2010 ha pasado a 379. La subida se ha producido a pesar de los esfuerzos del equipo de gobierno por reducir el impacto del «catastrazo», pasando de un gravamen del 0,75 por ciento al 0,51. Motril tiene uno de los diez tipos de IBI más bajos de todas las ciudades españolas.
En Salobreña el IBI que se aplica es de 1,10 (en 2009 era el 0,65), si bien los valores que rigen son los de 1996, por lo que se da el caso de que un apartamento de unos 60 metros cuadrados en primera línea de playa esté valorado en 12.000 euros. Sus propietarios pagan 178 euros de contribución.
En paralelo a la subida se articularon subvenciones para amortiguar su repercusión.
Finalmente, por lo que respecta a la localidad de Almuñécar, un apartamento de unos 73 metros cuadrados en la zona de Velilla paga 208 euros de IBI. El tipo impositivo ha pasado del 0,75 al 1 por ciento.



