Sevilla

Sevilla / PRIMERA ETAPA DE LA VUELTA ESPAÑA

El bajo seguimiento a la Vuelta acusa la falta de información

Demasiados inconvenientes hicieron que los sevillanos no se echaran a la calle

Día 29/08/2010 - 01.26h
Muy poco seguimiento de público en la Vuelta. Éste podría ser el titular a la crónica. Y es que exceptuando el Paseo Colón y algunas zonas como el Puente de Triana y el principio de Castilla, en las calles no había prácticamente nadie viendo la carrera. Un espectáculo que dejó sectores afectados, como los taxistas, los cocheros de caballos —que cifraban en 100 euros por coche de pérdidas— o los cruceros turísticos, que apenas tuvieron clientes. Por el lado positivo, las imágenes nocturnas de la ciudad iluminada y, para quien sí pudo disfrutar de la carrera, una oportunidad para contemplar un espectáculo deportivo nunca visto antes.
Pero no debe culparse a los ciudadanos de la baja asistencia. Había muchos inconvenientes. En primer lugar, la falta de información por parte del Ayuntamiento, que se vio reflejado en los cortes de tráfico y falta de alternativas para los taxistas.
Desde el Consistorio se instó a que se acudiera en transporte público. Los cortes de tráfico hicieron que muchos no quisieran coger el coche y la ciudad quedó partida en dos. Además, obligó a modificar los recorridos de los autobuses, sin que los ciudadanos supieran qué línea coger. El Metro era la única alternativa y, de hecho, las estaciones de Plaza de Cuba y Puerta de Jerez tuvieron mucho tránsito. A pie, las vallas colocadas en el Paseo Colón impidieron cualquier posibilidad de cruce desde una acera a otra.
Por otro lado, entre los desinformados también estaban los turistas, que ni siquiera sabían en muchos casos qué se celebraba en la ciudad. Entre los sevillanos, hubo quien se pronunció a favor de la Vuelta en Sevilla, «al ser una buena promoción», pero temió que «celebrar esto en agosto y en plena ola de calor» terminara en un «fracaso». Ése fue el segundo problema: el calor. Si a ello se le suma que las actividades previas, como las que se organizaron en el Paseo de Roma, empezaron a las cinco de la tarde y concluyeron a las ocho, a 41 grados, hizo que prácticamente nadie visitara los stands.
A su vez, de ocho a diez, la retransmisión del partido de la Selección Española de baloncesto y, a la hora del comienzo de la contrarreloj, el partido del Sevilla. Eran muchos incovenientes.
Demasiadas zonas «vip»
Sobre las ocho de la tarde comenzó a llegar público a la línea de salida —la Maestranza— y a la de meta —la Torre del Oro—, que pudieron comprobar cómo la acera más pegada al río era prácticamente intransitable por la instalación de unas zonas «vip» en el Muelle de la Sal, incluso una carpa con un cátering para la «gente guapa» que acudía a las gradas. A esto había que sumarle la instalación de numerosos objetos publicitarios, camiones, autobuses y personal acreditado, que impedían ver con facilidad el espectáculo. Encima, para quien se hubiera equivocado al elegir ese lado, no había prácticamente opción a cruzarse de acera... a no ser que cogieran el Metro.
Mientras, el público sí disfrutó con un espectáculo de doma de caballos o el buen hacer del animador. Curioso fue cuando el alcalde acudió a la línea de salida para cortar la cinta que simbolizaba el inicio de la carrera. Junto a él, el director de la Vuelta, Javier Guillén y el consejero de Comercio, Turismo y Deporte, Luciano Alonso, que fue requerido insistentemente por el regidor hispalense para que se colocara a su lado y así quedar él en medio de la foto.
Con respecto a la carrera, la velocidad de los ciclistas y lo cerrada de las curvas dejaban impactados al público. Hubo «guasa» con uno de los ciclistas del equipo Servetto, que respondía al nombre de Johnie Walker.
La ausencia «ciclista» destacada: la del impulsor del carril bici y teniente de alcalde del Ayuntamiento, Antonio Rodrigo Torrijos.
Búsquedas relacionadas
  • Compartir
  • mas
  • Imprimir
publicidad

Copyright © ABC Periódico Electrónico S.L.U.