El inicio de las acciones previstas en la ley sobre la refinanciación de la deuda y obligaciones contraídas y ya vencidas de acuerdo con lo dispuesto en el artículo 5.3 de la ley 22/2003 del 9 de julio (Ley Concursal) que anunció el consejo de administración del Betis la semana pasada ha deparado una catarata de reacciones y de recelos que han llegado, como no puede ser de otra forma, a la plantilla bética. Los empleados del club son los primeros afectados de esta medida y los futbolistas están inquietos. La visita de Luis Oliver acompañado de José León la semana pasada no les tranquilizó en exceso, por ello solicitaron asesoramiento de la AFE (Asociación de Fútbolistas Españoles), el sindicato de este gremio. Y ayer se presentó en el vestuario heliopolitano Luis Rubiales, su presidente y ex jugador del Levante y Xerez, entre otros equipos. No era la primera vez que visitaba a la plantilla bética, puesto que lo hizo en varias ocasiones la pasada campaña, pero ayer había un tema central: la Ley Concursal. Rubiales informó al equipo de la importancia de conocer la fecha del inicio del acogimiento por parte del club a esa medida y de las consecuencias económicas de la misma, así como puso a disposición del grupo el fondo de garantías que tiene la AFE para cumplir con los compromisos de pago, aunque este fondo es insuficiente (unos tres millones de euros cada temporada y con un par de jugadores de las últimas temporadas se llega al tope) y los futbolistas temen no poder cobrar hasta dentro de muchos años. El escenario es complicado y Rubiales ofreció la experiencia que él mismo vivió en el Levante. También informó de que el sindicato de futbolistas va a mantener en breve una reunión con todos los capitanes de los equipos de Primera y Segunda para tomar medidas contra el constante acogimiento de clubes a la Ley Concursal. El perjuicio que esto supone para los futbolistas será puesto de relieve y se esperan acciones conjuntas que podrían afectar a la situación deportiva de las entidades que se acogen a dicha medida. El problema en el Betis es que se adeudan altas cantidades de temporadas pasadas (tanto a jugadores de la actual plantilla como otros que se han marchado), así como están pendientes de cobro los pagarés correspondientes a la última campaña, que serán efectivos a partir de octubre. Los recién llegado son los que, quizás, tengan menos motivos por los que preocuparse.
Además de hablar con los jugadores, Rubiales mantuvo una reunión en el club con Luis Oliver. El presidente de la AFE quería sacar un compromiso por parte del consejero deportivo bético del cumplimiento de sus obligaciones de pago con los profesionales y así se lo hizo ver el navarro, que le garantizó que los jugadores cobrarán sus emolumentos de esta temporada, algo que ha repetido hasta la saciedad. Lo que no se atreve nadie a dar por seguro es que se liquiden las deudas contraidas por la entidad las últimas campañas y de ahí el temor de muchos jugadores. La AFE mantendrá contacto permanente con los jugadores béticos para seguir de cerca su delicada situación en este complicado escenario.




