Opinión

Opinión / editoriaLES

El Plan Forestal

Ni la puesta en escena, con el estreno oficial de la nueva sede de la Presidencia, pudo ser más inoportuna ni las medidas anunciadas más huecas.

Día 01/09/2010 - 07.01h
El presidente de la Junta de Andalucía, José Antonio Griñán, abrió ayer el curso político en el fastuoso Palacio de San Telmo, cuya restauración ha costado más de 50 millones de euros, con el anuncio de un paquete de medidas destinadas a impulsar la economía. El conjunto de las actuaciones para combatir la crisis mediante el cambio de modelo productivo supone una inversión global de 3.000 millones de euros para los próximos cinco años, aunque el grueso del montante se lo lleva el Plan Forestal Andaluz, que contará con 2.500 millones para su aplicación. Ni la puesta en escena, con el estreno oficial de la nueva sede de la Presidencia, pudo ser más inoportuna ni las medidas anunciadas más huecas.
Pretender que el Plan Forestal Andaluz va a ser el instrumento principal para cambiar el modelo productivo de Andalucía que nos hará salir de la crisis es un despropósito de grueso calibre. El Plan Forestal, que se aprobó hace ya veinte años, es un lujo que sólo las sociedades muy desarrolladas, que no es el caso de la Andalucía del millón de parados, se pueden permitir pero que apenas supone un incentivo para la actividad económica. Dedicar 2.5000 millones a impulsar el referido Plan y sólo 500 al resto de medidas de impulso económico, entre las que se cuentan la internacionalización de nuestras empresas, la reordenación de los recursos minerales o el fomento de la calidad en las actividades agroalimentarias y pesqueras, resulta ridículo.
Por otra parte, la encomiable voluntad de hacer unos presupuestos austeros y restrictivos para 2011 anunciada ayer por el presidente es contradictoria con el mantenimiento del actual modelo de protección social, que hace aguas por todas partes, por no hablar del despilfarro de la versallesca restauración del Palacio de San Telmo, donde todos los lujos tienen su asiento. El Gobierno andaluz debe aparcar los eslóganes de la sostenibilidad y el despilfarro del Plan Forestal Andaluz, cuya principal inversión son las peonadas que implicará su aplicación en el medio rural, y ponerse en serio a fortalecer y ayudar al tejido productivo para buscar nuevas vías de desarrollo y expansión económica que hagan a nuestras empresas más sólidas y competitivas.
Búsquedas relacionadas
  • Compartir
  • mas
  • Imprimir
publicidad

Copyright © ABC Periódico Electrónico S.L.U.