Real Betis

Real Betis / copa del rey: Real betis - UD Salamanca

Ganó con Pino Zamorano (2-1)

Ni la maldición del árbitro castellano-manchego impidió que el Betis eliminara al Salamanca en la segunda ronda copera, que dejó la baja para varias semanas del ariete Jorge Molina

Día 02/09/2010 - 07.47h
El gol de Perico a cinco minutos del descanso fue uno de esos movimientos estridentes que rompen la armonía del fútbol. El dominio del Betis fue abrumador desde el arranque de un choque que al rato de estar contando minutos dejaba en situación de indiscutible la conclusión de una superioridad que debía refrendarse en el marcador antes o después, ya que se movía el cuadro bético con soltura sobre el terreno de juego, se empleaba con ambición en la presión y en la destrucción y trataba de atacar con múltiples recursos, con velocidad y con muchos futbolistas incorporándose a las jugadas. Era un once inexperto el que había formado Pepe Mel, pero el estilo se mantuvo y por esto el crédito del equipo aumenta, ya que la sensación global que dejó en el aficionado fue nuevamente agradable y apto para el consumo. Es evidente que el proyecto del técnico acusa inmadurez, y no se puede esperar otra cosa a la vista de la bisoñez de muchos de sus jugadores, pero hay maneras, cierta calidad y, sobre todas las cosas, hambre. Lo que más llama la atención de este grupo en estos primeros compases de la temporada es eso, las ganas de hacer, la voluntad de trabajar y jugar, la necesidad que tienen los individuos de crecer y triunfar. El ritmo del Betis en estos partidos que ha disputado al final del verano y en el comienzo del ejercicio es muy superior al que no fue suficiente en los últimos años. Hay base para la ilusión y más aún cuando los que despuntan son chavales que vienen del escalón de abajo pidiendo su oportunidad y su sitio. Esto siempre conquista el corazón de la grada.
Juanma ya pudo marcar en el minuto 7, pero no acertó a rematar un pase desde la izquierda. Trenzaba sus jugadas el Betis, conectaban sus líneas y el rival sólo corría, si bien faltaba para cerrar el círculo el acierto de Emana, que cada vez que intervenía ralentizaba el juego o erraba en el control o en el pase. Iriney, que tiró del carro al principio, disparó en el 15 alto por poco en una llegada de furia, y en el 19 llegó un susto cuando Juanjo remató de mala manera una acción de contragolpe del adversario que Pino no anuló pese a encontrarse el delantero en fuera de juego. Atrás dejaba espacios Mel y esto era peligroso porque hace falta más velocidad y coordinación para asegurar esta táctica defensiva.
Emana remató muy mal una buena combinación del ataque local antes de que Sarmiento pusiera a prueba al joven Razak, que tiene condiciones y necesita tiempo. Al instante, minuto 30, llegó el primer palo al lesionar Moratón a Jorge Molina con una fuerte entrada. El ariete salió del partido y fue relevado por Rubén Castro, que en el 35 fue objeto de falta por parte de Zamora cuando se ponía de gol gracias a un excelente pase interior de Emana.
En el 40 marcó Perico. Injusto visto lo que había sucedido hasta ese momento. Atacó el Salamanca por la derecha y el pase, fuerte, no fue convenientemente atajado ni despejado por Razak, por lo que el jugador salmantino remató a placer en el segundo poste.
El Betis estaba fuera de la Copa del Rey al comenzar la segunda parte del duelo, pero ni mucho menos estaba abatido. Creía en el estilo e insistió en el primer toque, en la combinación, en la triangulación, en la movilidad y en la velocidad. En sólo cuatro minutos llegó el verdadero acontecimiento de la noche: el gol de Beñat Etxebarria. Había tocado bien el Betis en ataque y el balón le llegó a él en posición de coche-escoba. Con un control orientado perfecto se coló entre los dos rivales que le salieron al paso y largó un derechazo impecable que se fue a la escuadra de la portería visitante.
Beñat ya había jugado bien el primer tiempo, pero en el segundo lo bordó porque cogió el mando en el centro del campo y cortó, distribuyó, cambió la orientación del juego e hizo lo que le vino en gana. Destacó como gustó antes Ezequiel, que tiene desparpajo y calidad, y luego Israel, algo más impulsivo. En este segundo tramo, empero, el que se creció fue Emana, que marcó diferencias y puso al Betis a una distancia sideral del Salamanca. Marcó, sin embargo, Rubén Castro tras excelente pase de Fernando Vega desde la línea de fondo. El primer asalto de la Copa quedó resuelto y la gente salió a la calle en Heliópolis contenta y creyendo en su equipo. Después de mucho tiempo. Y no lo había impedido ni el sempiterno Pino.

Ficha técnica

Búsquedas relacionadas
  • Compartir
  • mas
  • Imprimir
publicidad
Comunidad
ABC Únete a Béticos, la red social del beticismo y deja tus reflexiones sobre la actualidad del Betis. Además, comparte fotos y vídeos en clave verdiblanca

Copyright © ABC Periódico Electrónico S.L.U.