¿Quién dijo que la sanidad era gratis? Y es que en cierta forma, el servicio sanitario que consumimos tiene una serie de costes que pagamos entre todos gracias a los impuestos. Es por ello que la Consejería de Salud ha puesto en marcha el proyecto de las facturas en la sombra que serán entregadas al paciente tras la visita al facultativo a partir de octubre, pero como herramienta informativa y no como medio de recaudación.
El primer hospital que experimentará con las facturas en la sombra es el malagueño Costa del Sol. «El hospital de Marbella ya está organizando la parte interna» indica Celia Gómez, directora general de Planificación e Innovación Sanitaria de la Junta de Andalucía. «Cuando ya esté funcionando —añade—, aproximadamente en el mes de octubre, serán diez centros más los iniciados. Es necesario que, antes de extender el modelo a los 44 centros hospitalarios de la región, se haya hecho un seguimiento y se compruebe que funcionan».
Para el Gobierno, el proyecto consta de dos partes. Primero es un ejercicio de transparencia. «Consiste en darle cuenta a la ciudadanía de en qué se emplean sus impuestos y de forma que lo entiendan», asegura Gómez; y por otro lado, aunque la mayoría de las veces que visitamos al médico no es por elección propia, en muchas ocasiones se cometen abusos y se hace un uso inadecuado de los recursos. «La sanidad es gratis, pero cuesta dinero», explica la directora general de Planificación e Innovación Sanitaria, «y para mantenerla debemos hacer un uso adecuado. En algunas áreas tenemos una demanda poco justificada, por ejemplo las urgencias en hospitales es mucho más usada que en atención primaria, la gente prioriza un servicio que cuesta de media 140 euros, frente a uno que ronda los 40 euros; y el paciente lo que debe hacer es dirigirse al centro más cercano. Tenemos que ser conscientes de la suerte que tenemos con una sanidad pública y hay que cuidarla».
Para ello, con la nueva factura sabremos cuánto cuesta el servicio que hemos recibido. Por ejemplo, uno de los más frecuentes, y para el que no hay mucha elección, es el paso por paritorio; un parto sin complicaciones cuesta 1.600 euros, mientras que uno por cesárea ronda los 3.000.
En este sentido, la lista de precios es de lo más variopinta, y oscila desde los 35 euros de una ecografía de abdomen, a los 100 de una biopsia, un TAC o escáner, una resonancia magnética, o una sesión de radioterapia. Una sesión de diálisis cuesta 200 euros, mientras que un PET de cuerpo entero (técnica de diagnóstico por imagen, cuya principal indicación es el estudio de enfermedades oncológicas) asciende a 700 euros.
Atender a un paciente con angina de pecho ronda los 2.600 euros, y en cuanto a las intervenciones quirúrgicas —por poner otros ejemplos— nos encontramos con los 13.000 euros de una sustitución de cadera, mientras que un trasplante cardíaco asciende a 96.000 euros, y un trasplante simultáneo de páncreas y riñón a 60.000. Las más económicas son las apendicitis, que cuando se presentan sin complicaciones cuestan 2.500 euros, pero si no pueden llegar a los 6.000 euros.
A pesar de todo, según Celia Gómez, «son precios muy competitivos», ya que el gasto total sanitario que se genera en Andalucía por persona y año asciende a los 1.240 euros, lo que supone 476.000 euros diarios en servicios sanitarios. Por ejemplo, el servicio de Urgencias se lleva al año 441 millones de euros al año; sólo en transporte sanitario la Junta de Andalucía invierte 130 millones de euros al año; el gasto en farmacia durante 2009 fue de 2.700 millones de euros (el más alto del sistema), mientras que en recetas se invirtieron 2.100 millones de euros, lo que supone 266 euros por persona y año.
Copago sanitario
Aunque para algunos sea la fórmula para llevarnos al copago sanitario, Celia Gómez explica que la posición manifestada por la consejera de Salud, María Jesús Montero, ha sido clara y «es un tema que no está en la agenda de ninguna reunión, es un problema que ni siquiera se debate».
Una segunda fase del proyecto consiste en trasladar la facturación de los distintos servicios sanitarios a los centros de atención primaria, pero en este ámbito todavía se está realizando un estudio para establecer a qué servicios va a ir destinada la factura, ya que, según la directora general, no se pretende que sea únicamente por asistir a consulta. Todo indica que esta medida se enfocará a pacientes con patologías crónicas.



