Sevilla es una de las ciudades más turísticas del mundo, pero ¿sabemos los sevillanos comunicarnos en otros idiomas o son los extranjeros quienes tienen que hacer esfuerzos para hacerse entender?
Los medios de transporte públicos, como servicio al ciudadano, deberían tener un nivel aceptable de inglés, pero ¿están a la altura del volumen de turismo que acoge la ciudad?
Cocheros de caballos: Bien alto
«Mª Luisa Park, Botanical Garden…» Antonio "El catalán" es un cochero veterano que se defiende con el inglés. «Lo básico que debemos saber decir son las tarifas y el itinerario de nuestro recorrido. Con el francés y el alemán nos defendemos menos, pero no hay problemas, porque lo que más demandan es información en inglés».
Diez taxistas de diez no supieron decir una palabra en inglés
Conductores de Tussam: Aprobado
El lenguaje de los gestos es universal, si no que se lo digan a Lola, conductora de Tussam, quien afirma que, aunque el inglés «no es lo mío», siempre se hace entender por los turistas que suben a su autobús con más de una duda. «Sé decir gracias y poco más, pero si un extranjero me pregunta algo se lo indico con los gestos o se lo dibujo en un papel»". De hecho, el personal de la empresa sevillana de transportes cuenta con diversas ofertas de cursos de inglés que, según Tussam, tiene muy buena aceptación entre sus trabajadores.
Metro de Sevilla: Sobresaliente
Y no sólo en inglés, también en alemán y en francés. Aunque toda la red de Metro cuenta con pictogramas informativos comprensibles por cualquier nacionalidad, tanto sus máquinas expendedoras como su oficia de turismo cuentan con servicios en estas tres lenguas. Marisa, responsable de comunicación de Metro de Sevilla asegura que «los empleados de información del metro hablan perfectamente inglés, francés y alemán».
Taxistas: Suspenso
Cerca de la Catedral está una de las paradas de taxi más usadas por los turistas. Allí, uno de los conductores confiesa que su nivel de inglés es malo, «sé decir how money y poco más».
Frente al hotel Alfonso XIII, uno de los más internacionales de Sevilla, diez taxis aparcados y diez taxistas que no supieron decir a la cámara de abcdesevilla.es ni una sola palabra en inglés. «Menos mal que con las manos nos defendemos, confiesan».
Y es que, al igual que los caminos, todos los gestos conducen a Roma.


