El alcalde anunció hace unas semanas que
hoy sería el acto de entrega de llaves a los placeros de La Encarnación
después de 37 años de provisionalidad. Y así será. Pero lo que a simple vista parece un gran logro esconde bastantes sorpresas incómodas para los comerciantes de este mercado de abastos. La empresa concesionaria,
Sacyr,
accedió a cobrar la mitad de lo que pretendía,
350 euros mensuales, después de una dura negociación con los comerciantes. En ese diálogo se acordó que la fecha de entrega de llaves sería el lunes 18 de octubre, pero la empresa no envió los contratos de prestación de servicios a muchos de ellos hasta el pasado viernes, como consta en una carta remitida a la cooperativa de comerciantes de esta lonja a la que ha tenido acceso ABC. Y en esa misma misiva se les indicaba que están obligados a firmar hoy.
El caso es que los placeros no han tenido tiempo de asesorarse, pues sólo han podido leer el contrato durante este fin de semana, y se han topado con una serie de condiciones que muchos de ellos consideran «leoninas». Como adelantó ABC, tendrán que pagar a la concesionaria 350 euros mensuales a cambio del puesto, los servicios de vigilancia y seguridad, y el control de los muelles de carga y descarga. Pero lo inesperado ha llegado en cláusulas como la del consumo —el contrato dice que el gasto eléctrico correrá a cargo de Sacyr y ésta cobrará a cada placero una estimación mensual—, o, sobre todo, la de
las condiciones de pago. «En el caso de que el titular de la licencia de venta no procediera al abono íntegro del importe mensual dentro del plazo de cinco días establecido, se devengará una penalización equivalente al doble del interés legal del dinero sobre la cantidad adudada sin que exista un límite máximo penalizable», refleja la cláusula quinta. Es decir, la empresa concesionaria pretende cobrar a los placeros de un mercado municipal que tarden en pagar, en plena crisis, el doble de lo establecido legalmente. Y por contrato.
Pero hay más. Sacyr se asegura la propiedad de los puestos que queden sin uso: «Los espacios del mercado de abastos que, a lo largo de la explotación queden vacantes, pasarán a formar parte de la explotación comercial por parte del concesionario». Y por si fuera poco, obliga a los comerciantes a aplicar, además de la ordenanza municipal de mercados de abastos, una normativa interna elaborada por la empresa. Y todo eso lo han sabido apenas tres días antes de la firma, con el agravante de que las jornadas para asesorarse han caído en fin de semana. Así que el alcalde festejará hoy la entrega de llaves, pero muchos de los «agraciados»
hubieran preferido no recibirlas a bocajarro.
Las cláusulas más conflictivas
Pagar el doble de lo legal
En el caso de no pagar el importe mensual dentro del plazo de cinco días establecido, «se devengará una penalización equivalente al doble del interés legal del dinero sobre la cantidad adeudada»
Expropiación de puestos
«Los espacios del mercado de abastos que, a lo largo del tiempo de la explotación queden vacantes, pasarán a formar parte de la explotación comercial por parte del concesionario»
Pago de electricidad
«Los consumos de electricidad (...) serán contratados directamente por la concesionaria, quien todos los meses enviará una comunicación expresiva de los consumos a cada placero»
Reglamento interno
Sacyr podrá rescindir el contrato «por incumplimiento grave del reglamento interno», que se añade a la ordenanza municipal reguladora de la gestión de los mercados de abasto