El delegado municipal de Economía y Empleo, Carlos Vázquez, ha advertrido en un escrito dirigido a la patronal de hostelería que no ha realizado acto alguno que le conduzca al «arrepentimiento», en referencia a su participación el pasado 29 de septiembre en el piquete que obligó al cierre de un negocio
de forma violenta con motivo de la pasada huelga general.
La carta ha trascendido horas antres de que Vázquez se someta hoy a una moción en la que el PP solicita su dimisión por los hechos. A dicha moción, como informó ayer ABC, el PSOE ha planteado una enmienda, en la que los socialistas reclaman a Vázquez una «enérgica repulsa»
a los actos violentos y que responda a la contradicción que pudiera existir entre su actividad política institucional y su actividad sindical.
Carlos Vázquez participó junto a otros trece miembros de Izquierda Unida con cargos en el Ayuntamiento en el piquete violento y, como atestiguan imágenes grabadas aquel día y difundidas por abcdesevilla.es, se encontraba en el piquete cuando se produjeron los hechos violentos sin que mostrara rechazo a los mismos, de hecho continuó con el grupo que exigía el cierre de comercios en la calle Alfonso XII y se encaró con los policías que intentaron identificar a uno de sus miembros.
Ante la polémica generada, colectivos empresariales pidieron la dimisión de Vázquez o en su defecto el cese inmediato por parte del alcalde y aseguraron la ruptura de relaciones con la delegación municipal de Economía y Empleo. En el caso de la de hostelería lo declaró persona non grata. El delegado, no obstante, se mostró orgulloso de su participación en el piquete y recibió el apoyo de su grupo político, incluido el del coordinador general de IU, Diego Valderas.
En su escrito al presidente de la Asociación de Hostelería, Pedro Sánchez-Cuerda, que difundió Europa Press, Vázquez le manifesta su respeto por la decisión empresarial de romper relaciones si bien le advierte que no la comparte en absoluto y que no «es la decisión que más conviene a la economía de la ciudad». Por su parte no considera rotas las relaciones con el colectivo empresarial con el que dice contar «para impulsar todas aquellas iniciativas, proyectos y actuiaciones que sean necesarias y beneficiosas para el sector de la hostleerñia sevillana».
Por último Carlos Vázquez pide a Sánchez-Cuerda que transmita su «pesar» al propietario del mesón El Serranito «a pesar de no ser yo el causante», apostilla.
Desde que ocurrieran los hechos, el pasado 29 de octubre, Vázquez se ha negado a condenar los hechos y ha justificado su presencia en el piquete como parte de su actividad sindical, lo que ha situado en a su socio de Gobierno en una posición comprometida después de que tanto el secretario general de los socialistas sevillanos José Antonio Viera y el candidato a la Alcaldía, Juan Espadas pidieran una explicación del delegado de Economía, mientras todos los colectivos empresariales y el PP pedían su dimisión de forma instantánea.
El alcalde ha mantenido una tibia reacción ante el escándalo y ha dado por buenas las excusas de Vázquez en referencia a que ese día desligaba su cargo institucional de su actividad como sindicalista y se limitó a añadir que él si fuera Vázquez «hubiera sido más prudente.
Hoy, el Pleno debatirá en su punto 25 la moción del Grupo Popular.
Apoyo sindical
También ayer, las uniones provinciales de CC.OO. y UGT mostraron su apoyo a Vázquez en un comunicado conjunto en el que rechazan la «criminalización» de los piquetes informativos y alertan de la «pérfida campaña» que, a su juicio, orquestan la patronal y la «derecha política» de la capital andaluza para «desprestigiar» esta figura y a «compañeros» como el delegado de Economía y Empleo del Ayuntamiento hispalense, Carlos Vázquez que «colaboraron en garantizar el ejercicio del derecho a la huelga».



