Aparcamientos Urbanos de Sevilla S. A. (Aussa), participada en un 51 por ciento por la sociedad municipal Transportes Urbanos de Sevilla (Tussam) y adjudicataria del servicio de grúa de la capital andaluza, promueve un expediente de regulación de empleo (ERE) temporal de un año de duración para la totalidad de su plantilla con una reducción al 50 por ciento de la jornada laboral, toda vez que el último pleno del Ayuntamiento hispalense aprobaba definitivamente una ordenanza relativa a la inmovilización, retirada y depósito de vehículos mediante medios telemáticos pese a la oposición de los trabajadores de dicha empresa.
Uno de los portavoces de los trabajadores de Aussa, Santiago López, informó a Europa Press de que los términos del ERE contemplan una reducción al 50 por ciento de la jornada de trabajo de aproximadamente 40 empleados que alternarían una semana de trabajo con otra de paro, todo ello durante un año y por motivos económicos. Nada nuevo bajo el sol. Y menos, bajo el sol del Consistorio hispalense, que arrastra tremendos problemas financieros. Cada uno de los trabajadores, a tal efecto, habría recibido ya una «comunicación individual» de este procedimiento. López explicó que el «periodo de consultas» correspondiente a este ERE temporal ha comenzado ya, aunque no se ha celebrado ninguna reunión al respecto.
Los sindicatos de Aussa consideran que el expediente de regulación de empleo busca forzar que la plantilla acepte la llamada grúa exprés, que el comité de empresa y la Policía Local rechazan. La medida, aprobada en Pleno, consiste en que la Policía dé el visto bueno para retirar un vehículo observando las fotos que les envíen los conductores de la grúa, lo que hace innecesario que el agente asista al traslado del vehículo. Los sindicatos afirman que el sistema carece de garantías legales, algo que el Consistorio niega.


