—Como patrono del Real Alcázar se ha negado a que el monumento gestione y financie el museo subterráneo de Metropol. Su amenaza de dimisión obligó a recular al alcalde.
—Avisé de que en esas condiciones no podía seguir. No me importa que el dinero sobrante del Alcázar pase al Ayuntamiento y que éste haga lo que quiera, pero no creo que se deban modificar los estatutos del Patronato para incluir la gestión de ese museo del Metropol. Bastante se hizo con incluir las Casas Consistoriales.
—¿Cree necesario que el Real Alcázar tenga un alcaide con sueldo, además de un director conservador?
—Como figura histórica debería mantenerse. Otra cosa es si debe cobrar o no. Ser alcaide del Alcázar es un honor y está suficientemente pagado con ese honor.
—El alcaide y el director conservador permiten centenares de actos sociales cada año en el Alcázar.
—Cuando fui alcalde puse en práctica una norma no escrita para limitar los usos del Alcázar porque es suficientemente delicado para que no pueda soportar bodas, bautizos y comuniones, además de miles de visitas.
—¿Qué opina de que el Alcázar financi jornadas sobre la Memoria Histórica?
—oy partidario de la «desmemoria» histórica, que todos pasemos página, que la gente se olvide y podamos vivir libres de rencor y los recuerdos insanos de lo que ocurrió porque pasaron cosas en las que todos fueron culpables en alguna medida. Hay que fomentar la reconciliación.
—Cambiando de tercio, PSOE e IU están apeando a la oposición de las empresas municipales. ¿qué le parece?
—Mi criterio siempre fue integrarla en sus consejos de administración.
—El PSOE acude a las elecciones sin ejecutar la SE-40, la SE-35, los aparcamientos... ¿Esos incumplimientos colocarán al PSOE en una difícil situación en las municipales?
—Sí. El problema está en que gane quien gane se encontrará con los mismos problemas económicos que han impedido que esos proyectos se lleven a cabo.
—¿Afectarán electoralmente al PSOE casos judiciales como el de Mercasevilla, las facturas falsas...?
—Sí, pero igual que a otros partidos les puede afectar otros casos. Para mí, lo absolutamente desgraciado es que en política se puedan dar esos casos en la izquierda y en la derecha.
—Dos personas ajenas a Mercasevilla han cobrado de su ERE ¿Calificaría los hechos de chorizada?
—Una chorizada es un término que hace referencia a algo que está en el entorno de la picaresca, pero que no es delito. Lo que ha pasado es un delito de falsedad documental y de apropiación indebida. No basta con dimitir porque las personas que lo han permitido han cometido un delito. Hay que expulsar de la política a quienes se quieren aprovechar de ella.
—¿Y las mariscadas y los viajes de Torrijos a costa de Mercasevilla?
—Cualquier persona puede hacer lo que quiera con su dinero. El problema es si en las actuales circunstancias, como está la economía, incluso con su dinero, se pueden tener por parte de un político actuaciones no sólo poco éticas, sino absolutamente antiestéticas. No es el momento y desde luego no es la imagen. Pero bueno, eso lo dice una persona cuyo pecado principal no es precisamente la gula.
—¿Qué opina de que el delegado de Economía actuara en un piquete?
—Un representante público no debe estar en un piquete y mucho menos si es violento. Si él se vio envuelto en esa actividad, debió pedir disculpas. Si no lo hizo, lo que yo hubiera hecho como alcalde es reprobar su actuación. Además, hubiera solicitado su cese inmediato si se hubiera demostrado que esa actuación produjo algún daño en personas o cosas.
—¿Hubiera podido gobernar Monteseirín con pactos puntuales con IU?
—La cuestión es si es preciso conservar el poder a costa de lo que sea. Yo creo que no. Monteseirín podía haber hechos pactos puntuales con IU si ést hubiera consentido. Mi gobierno en el segundo mandato fue gracias a que llegué a acuerdos con IU y PP.
—¿Ha arriesgado el PSOE demasiado con un candidato a la Alcaldía tan desconocido como Espadas?
—El PSOE hubiera arriesgado en cualquier caso con cualquier candidato porque un candidato que viene a sustituir a otro es un salto en el vacío, mucho más cuando la persona que viene no ha estado en un cargo con gran contacto con la ciudadanía. Espadas es un magnífico candidato, pero tendrá que competir en una situación delicada y difícil porque tiene que mantener su personalidad y lo que quiere hacer, y en algunos casos puede estar en contradicción con lo que está haciendo el alcalde. En esos casos tiene que procurar que el choque no se produzca.
—La Torre Pelli continúa sus obras, ignorando a la Unesco. ¿No cree que se está pecando de soberbia?
—No soy enemigo de que se haga, pero es verdad que generará un problema de tráfico. Por otro lado, la institución financiera que promueve la Torre Pelli se debe a los impositores, a diferencia de los bancos, que tienen su capital. El negocio de Cajasol no es hacer rascacielos, sino administrar el dinero de los depositantes y obtener un beneficio para revertirlos a la sociedad. El construir un rascacielos no está entre las obras sociales. Puede servir para ganar dinero, pero no en estos momentos. Basta pasearse por Sevilla para ver que todo se vende y se alquila. ¿Qué se conseguirá con la Torre Pelli? Despoblar más de oficinas el centro de la ciudad.
—¿Por qué el PSOE no le invita a actos electorales? ¿Se ha convertido en una voz incómoda?
Nadie me ha dicho que soy molesto, pero lo intuyo. No creo que un partido deba ser una institución donde la gente esté callad por miedo o temor a molestar. En un partido debe haber gente que pueda discrepar de lo que se está haciendo.


