La ONCE en Andalucía ha afirmado este jueves que sólo dos de cada diez personas con discapacidad en edad laboral está ocupada. En este contexto, ha reivindicado que los Centros Especiales de Empleo, que deben contar con un 70 por ciento de la plantilla con personas con discapacidad, deben seguir un modelo empresarial centrado en el negocio, la rentabilidad, la productividad y el compromiso social.
La sede de la Delegación Territorial de la ONCE en Andalucía ha acogido este jueves una jornada de debate sobre el presente y el futuro de los Centros Especiales de Empleo, en la que se ha expuesto que en nuestra Comunidad Autónoma había en 2009 un total de 520 Centros que darían empleo a 12. 000 personas con discapacidad Concretamente, según apuntan, en torno al 60 por ciento de los puestos "están ocupados por hombres y el 40 por ciento por mujeres; un 47 por ciento son personas con discapacidad intelectual, un 44% con discapacidad física y sólo un 9 por ciento con discapacidad sensorial".
El delegado territorial de la ONCE en Andalucía, Patricio Cárceles, sostiene que "hay que proteger, cuidar y mimar" el modelo de desarrollo económico que sustentan los Centros Especiales de Empleo y abogó por una reestructuración del sector con medidas que afiancen las empresas y sus puestos de trabajo y que modernicen sus estructuras. En este sentido aboga por potenciar los procesos formativos, adaptar las nuevas tecnologías, aumentar la capacidad de gestión, e impulsar la negociación colectiva como marco de relaciones laborales de todos los trabajadores del sector. "Hay que decir con rotundidad que los Centros Especiales de Empleo ofrecen a la sociedad una rentabilidad económica similar a la del resto de las empresas y que, por tanto, debemos seguir apostando firmemente por este modelo", afirma, a lo que añade que "en momentos de fuerte incertidumbre empresarial es preciso redoblar los esfuerzos para protegerlo".
A su juicio, los Centros Especiales de Empleo contribuyen a acelerar el desarrollo de una economía "más innovadora, más competitiva, más social, más humana y menos especulativa". En su opinión, la clave de su éxito ha sido confiar en las personas por encima del capital y saber combinar criterios de rentabilidad y eficacia empresarial con solidaridad y responsabilidad social. "Así que, sin complejos, podemos presumir -concluyó- que este modelo de desarrollo económico es un sistema adecuado, útil y eficaz para generar nuevos impulsos y para construir el futuro en tiempos de crisis. Son una mezcla de realismo y utopía que permite reconciliar la economía de mercado con la más noble de las virtudes humanas, la solidaridad".
Por su parte, el director general de Personas con Discapacidad de la Junta de Andalucía, Gonzalo Rivas, ha señalado que todas las administraciones públicas deben sentirse obligadas por el compromiso de la igualdad y aseguró que el movimiento asociativo andaluz "puede sentirse orgulloso" por el avance conquistado en los últimos años, "porque la infraestructura que se ha creado nos permite abordar mejor los peores momentos". Gonzalo Rivas ha animado a los profesionales de los Centros Especiales de Empleo a que dignifiquen más si cabe los puestos de trabajo de las personas con discapacidad. "Tenemos que dignificar nuestros empleos y dejar de ser héroes. Hay que ser más competitivos y más agresivos en la política de darse a conocer", subraya. En este sentido ha apostado también porque los Centros Especiales de Empleo incentiven la contratación de mujeres con discapacidad para corregir la diferencia que aún se mantiene por sexos en términos de empleo.


