Muy pocos lo conocían hace unos meses, cuando ocupaba el puesto 159 en el ránking de la ATP, pero desde que Milos Raonic decidió ponerse en manos del español Galo Blanco y trasladarse a la academia que el técnico asturiano tiene en Sant Cugat del Vallés (Barcelona), se ha convertido en el jugador revelación del circuito ATP.
Raonic, 20 años, 1,96 metros y 90 kilos es esta semana el 37 del mundo, después de un arranque de año fulgurante el que ha logrado el primer título de su carrera (San José, ante Fernando Verdasco) y ha disputado la final en Memphis (perdió el pasado domingo ante Andy Roddick).
Nacido en Podgorica (Montenegro), pero criado en Canadá desde que se trasladó a Toronto con su familia a los 3 años, Milos trabaja desde octubre en la academia de Galo Blanco, Fernando Vicente y Jairo Velasco. Su potente saque y un físico imponente que Toni Estalella, el que fuera preparador del ex 'top-ten' Àlex Corretja, se encarga ahora de moldear, lo convierten en un auténtico diamante en bruto.
El español Rafa Nadal, número uno mundial, ha dicho de él que "con más experiencia y más físico, será muy difícil de parar", y Roddick, quien lo sufrió en la final de Memphis, añadió: "es el jugador más interesante de los que han llegado al circuito en los últimos años".
Tras estas dos últimas semanas fantásticas, Raonic cuenta ya con un balance de doce victorias y tres derrotas en 2011, teniendo en cuenta únicamente los partidos disputados en los cuadros oficiales. Hará la gira americana (Indian Wells y Miami) y regresará a Barcelona para recuperarse unos días antes de participar en el Godó.



