Dicen en la Junta que lo bueno del escándalo de los ERE es que eclipsa otros problemas y permite ir tirando con discreción a consejerías que las están pasando canutas. Por ejemplo, Salud. Esta semana me tocó limpiar allí y me entero de que, por muchos logros médicos que anuncien, la verdad es que no tienen literalmente un duro. Tanto que la Consejería ha anunciado a numerosos arrendadores de sus oficinas que en 2011 no va a pagar el incremento del IPC, aunque así venga estipulado en el contrato. Y que esto son lentejas: o las toman, o se van a otra oficina, que la cosa está muy mala y hay muchas vacías. Dando ejemplo, vaya. También me advierten que no me pierda la inauguración el próximo viernes del hospital de Loja, en Granada, porque será inaugurarlo y volver a cerrarlo para terminar las obras. Aquello lleva tiempo parado, pero la consejera quiere inaugurarlo antes de que la normativa electoral impida los cortes de cintas. Menos mal —para ellos—que, con los ERE, todo esto se convierte en pecata minuta...
Río revuelto. La sentencia de Tribunal Constitucional sobre la gestión del Guadalquivir motivó el jueves en el Parlamento una reunión de aparente concordia de todos los partidos para defender los intereses andaluces. Pero el buen rollito no fue tal, porque Griñán y Arenas tuvieron sus más y sus menos antes de entrar en la reunión. Arenas, a quién ya sorprendió una vez Griñán introduciendo en otra cita a consejeros que no estaban invitados, esperó hasta última hora para ver si el presidente se iba a hacer acompañar de alguien. Cuando descubrió que a la cita acudía Mar Moreno, se presentó junto a Antonio Sanz, para estar igualmente acompañado, circunstancia que molestó visiblemente a Griñán, quien no debe estar estos días para muchas sonrisas. Tras unos momentos de tensión, Moreno cogió del brazo a Sanz y le deslizó un confidencial «vamos a dejar aquí a éstos y nos vamos tú y yo a arreglar el problema». Al final, los segundas espadas se pusieron a trabajar y los primeros carteles salieron en la foto, como casi siempre.
Zapatero, ni en pintura. Celebra hoy el PSOE su convención en Málaga bajo el signo de los ERE y sin que Zapatero aparezca por allí. Si Zapatero fuera torero este año no torearía ni el 15 de agosto: nadie lo quiere en su plaza. Pero ojo, que mientras no se diga lo contrario sigue mandando en el PSOE, y los comentarios que llegan de Ferraz indican que no está nada, pero lo que se dice nada satisfecho sobre cómo se está gestionando la crisis de los ERE. Lo de Libia puede ser un ensayo para lo que se puede montar en el PSOE andaluz...
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