El candidato del Grupo Popular a la Alcaldía de Sevilla, Juan Ignacio Zoido, ha expuesto este miércoles las líneas básicas de su plan para "salvar" desde el punto de vista económico-financiero, laboral y de prestación de servicio a la empresa municipal de transportes (Tussam), que pasa por una auditoría interna y una reorganización de las líneas para adaptar la oferta a la demanda.
En declaraciones a los periodistas, Zoido ha incidido en la necesidad de que Tussam sea pública y de que preste un servicio "de excelencia", así como de que disponga de una plantilla "donde haya calidad y estabilidad en el empleo, cuando a día de hoy hay eventuales que no saben qué va ser de su futuro". También se pretende una empresa saneada desde el punto de vista financiero, pues "ahora está intervenida y tiene una deuda de 106 millones de euros". "Tussam tiene solución y lo vamos a conseguir", ha señalado el también portavoz municipal popular, que se ha reunido con la representación de los trabajadores del ente para expresarles, en primer lugar, su apuesta por una empresa de carácter público y su rechazo a externalizar más líneas.
Según Zoido, desde el punto de vista financiero la empresa está en situación de quiebra; sin embargo, en 1999 la cuenta se saldó con cero euros de pérdidas, "lo que demuestra que una buena gestión hace posible el saneamiento de las cuentas". Por ello, y para saber la realidad económico de la empresa, ha apostado por elaborar una auditoría interna "para esclarecer la situación financiera real" y, posteriormente, poner en marcha un plan de saneamiento adoptando las medidas y ajustes presupuestarios necesarios para salvar la empresa y los puestos de trabajo; además, ha expresado su intención de pedir a la Junta de Andalucía un convenio para la refinanciación de la deuda, así como de buscar fórmulas de nuevos ingresos atípicos.
La empresa ha perdido más de ocho millones de viajeros
Donación de autobuses en buen estado
El candidato del PP ha señalado que, según los empleados de Tussam, hay autobuses que están en buen estado, que han pasado la Inspección Técnica de Vehículos (ITV) -en algunos se habrían gastado 10.000 euros en reparaciones el año pasado- y que "es viable que salgan a la calle y aumenten la frecuencia de paso de los autobuses". Sin embargo, "hoy sólo sirven como almacén de repuestos y neumáticos y su futuro es cederlos a otros países como Cuba". Asimismo, ha criticado que no se paguen nóminas a los trabajadores, "y no quiero ni pensar que no se hayan pagado éstas y sí hayan cobrado los altos cargos y directivos, pues si hay problema financiero para pagar las nóminas, hay problemas para todos".
Cuestionado por si una posible solución pasaría por el recorte en las nóminas, Zoido ha asegurado que "antes de apostar por esa medida hay que intentar solucionar la situación financiera de la empresa con un plan de saneamiento que incluya un plan de refinanciación de la deuda".
Por su parte, el portavoz del comité de empresa de Tussam, Miguel Pereira (CCOO), ha señalado que la declaración de intenciones de Zoido "nos satisface", si bien "necesitamos algo más", en el sentido de conocer "cómo va a garantizar la viabilidad de la empresa, el mantenimiento de los puestos de trabajo o la creación de empleo para los eventuales". "Estamos totalmente convencidos de que la viabilidad de la empresa es posible", ha especificado Pereira, que ha hecho hincapié en la disponibilidad "total" de los trabajadores y ha criticado especialmente el hecho de que exista una treintena de autobuses "en perfecto estado" que van a ser regalados a otros países, lo que los trabajadores rechazan al considerar que la ciudad necesita de estos vehículos para mejorar la frecuencia de paso y para dar trabajo al colectivo de eventuales.



