No fueron cuatro sino ocho los Consejos de Gobierno de la Junta en los que se abordaron cuestiones relacionadas con los expedientes de regulación de empleo (ERE) irregulares financiados por la Administración, reuniones que en la que «inflaron» las partidas del «fondo de reptiles» con modificaciones presupuestarias por un montante de más de 90 millones. Javier Arenas, presidente del PP-A, amplió ayer la denuncia que hizo el pasado jueves en el Parlamento y se refirió asimismo a las 3.790 anomalías detectadas en las ayudas de la UE para la creación de Empleo cuando falta aún el 70 por ciento de los fondos por analizar. «Y el inefable consejero Recio dice que bajo ningún concepto el fraude es masivo», resaltó.
Arenas manifestó ayer que la situación de «desgobierno» en la que se encuentra sumida Andalucía por los «escándalos» que marcan la agenda del Ejecutivo merece una respuesta contundente y en este sentido abogó por un proceso de regeneración institucional que compendió en un decálogo de medidas que los populares elevarán al Parlamento para su refrendo, al objeto de poner fin a los «abusos» y al «descontrol».
Reunión extraordinaria
En el transcurso de una reunión extraordinaria del Comité Ejecutivo del PP-A, a la que asistió la portavoz del partido en el Congreso de los Diputados, Soraya Sáez de Santamaría, Javier Arenas expresó su preocupación por los momentos «verdaderamente graves» que sufre Andalucía.
Señaló que mientras el paro y la situación económica atosiga a las familias y a los emprendedores, «el descontrol político del Gobierno andaluz, afectado por multitud de escándalos, por la crisis del partido», están haciendo «tambalear la confianza de muchos andaluces en nuestra autonomía».
El objetivo de la reunión de ayer era doble: trasladar a los andaluces que «compartimos sus preocupaciones y hacer llegar un mensaje nítido de confianza en el futuro». Para el líder del PP-A, el PSOE «se ha convertido en un grave problema para Andalucía», al tiempo que censuró la imagen distorsionada que de la Comunidad se da en el resto de España.
«Nada de lo que está sucediendo se puede entender sin el lastre de treinta años de gobiernos del mismo partido», periodo que ha llevado, dijo, a una confusión, «la de lo público con el interés partidista. Y llevan muchos años dedicados a un esfuerzo, el de que se identifique socialismo con Andalucía».
Según Arenas, la Autonomía andaluza ha sido convertida por los actuales gobernantes en un «sistema de prácticas abusivas mediante la eliminación de todos los mecanismos de control», de forma que los últimos diez años de Gobierno andaluz «están bajo sospecha en los juzgados». Por ello, consideró de urgencia «romper la ecuación que iguala al PSOE con Andalucía».
Arenas se mostró convencido de que, ante este panorama, el PP es la solución y el futuro de Andalucía y tiene por delante la tarea de «desatascar la gestión del gobierno» y de «limpiar de tanta suciedad las cañerías después de 30 años de único poder en nuestra tierra».
«Sin regeneración democrática no saldremos de la crisis económica»
También, que los directores de empresas públicas y altos cargos no puedan contratar con las empresas en las que hayan trabajado hasta cinco años después del cese o relevo. O que los altos cargos y los parlamentarios tendrán que declarar las relaciones de sus familiares directos con la Administración. El sexto punto es que las comisiones de investigaciones se constituyan sin que se requiera mayoría absoluta, acotando un número máximo. Se creará una Comisión de Vigilancia de las Contrataciones en el Parlamento y otra del Sector Público Empresarial. En noveno lugar, un Decreto en el que se plasme un Código de Buenas Prácticas. Y finalmente, elecciones andaluzas propias.



