A falta de algo más de un mes para que se inaugure la Feria del Libro 2011 (que durará del 19 al 30 de mayo), varias editoriales han elevado sus quejas por no haber sido incluidas dentro de las casetas que conformarán el recinto, que este año se reducirá a la Plaza Nueva, ya que la Plaza de San Francisco no será utilizada por la política de recortes presupuestarios.
Si la semana pasada era el sello sevillano la Isla de Siltolá el que protestó por no poder contar con un expositor dentro del recinto ferial, hace unos días hicieron lo propio —a través de su representante— cuatro editoriales no andaluzas que realizaron una propuesta conjunta para compartir una misma caseta. En concreto, se trata de Almadraba (Cataluña), Ediciones del Laberinto (Madrid), Editorial Araña (Valencia) y la especializada en literatura infantil Ediciones S.R. Servicios y Producciones S.L.
En palabras de Carmen Perales, encargada de las labores de comercialización y representación editorial, «solicitamos con tiempo el expositor, pero el final nos han dado una negativa para la caseta cuando ya había acabado prácticamente el plazo para poder solicitar actividades culturales que podríamos haber hecho en colaboración con otras editoriales en otras casetas».
D Se da la circunstancia de que éste era el primer año que las cuatro editoriales solicitaban su participación en la Feria del Libro de Sevilla. «Fue un trabajo complicado —indica esta experta—, porque puse de acuerdo a las editoriales para pedir un expositor de manera conjunta». En cuanto a la respuesta obtenida por parte de la dirección de la Feria del Libro, las representante editorial aduce que se dio como única explicación la contención del espacio físico por cuestiones presupuestarias. «Esto se nos comunicó muy tarde», dice Carmen Perales, «de modo que el plazo para solicitar las actividades finalizó el pasado 31 de marzo, con lo que no nos ha dado tiempo para montar actividades con otras editoriales y librerías». Asimismo, Perales lamenta que sólo la editorial Almadraba haya recibido una contestación oficial por parte de la Feria del Libro en la que se indicaba la imposibilidad de participar en la edición de este año. «No se nos ha dado una explicación razonado sobre todas estas cuestiones», finaliza.
Por su parte, el director de la Feria del Libro, Javier López Yáñez, comentó a ABC que tanto por parte de la sevillana Isla de Siltolá como por la de las otras cuatro editoriales que han realizado esta queja conjunta por no haber sido admitidas como caseta común, «no hemos recibido ninguna reclamación que haya llegado a la Asociación Feria del Libro». Según indica éste, la organización ha decidido aplicar similares criterios a otros años: «No hay ninguna editorial o librería que haya participado en años anteriores que no haya sido admitida». En cuanto a las solicitudes nuevas, «hemos tenido que dejar fuera unas 10 ó 12 propuestas porque este año la Feria vive una contención de gastos y una reducción de espacio importante, ya que no contamos con la Plaza de San Francisco». Así, de los 350.000 euros de presupuesto del año 2010, este año se verá reducida esta aportación en torno a los 40.000 o a los 50.000 euros.
Sobre el tema de que sólo se haya contestado a la editorial Almadraba, López Yáñez aclara que «recibimos una solicitud por parte de ellos, por eso nuestros reglamentos indican que sólo se responde a quienes realizan la solicitud oficial y se hacen cargo de la misma».
A tiempo para las actividades
Respecto al asunto de la selección de los participantes de la Feria del Libro, el director admite que «no nos negamos a que entren librerías y editoriales nuevas, pero este año hemos tenido una reducción de gastos y dentro de los criterios de adjudicación está especialmente el de haber asistido el año pasado». Asimismo, comentó que «muchas editoriales llevan apostando durante 10 años por este modelo, lo que ocurre es que a nadie se le garantiza su presencia cuando pide la solicitud para un evento». En todo caso, López Yáñez dice que «los criterios de selección de las casetas aparecen en el reglamento de la Feria, y tanto el sorteo como la adjudicación de las mismas se hacen de forma pública». Igualmente, el director de la Feria del Libro dice que «el plazo de admisión para las actividades de la Feria aún está abierto y se hará hasta última hora, con lo que no se excluye que editoriales que no tengan expositores puedan organizar sus actividades, aunque tendrán prioridad las que lo silicitaron antes del 31 de marzo».
Por otra parte, la semana pasada, el editor del sello hispalense La isla de Siltolá, Javier Sánchez Menéndez, también hizo pública una queja por la reducción de los espacios de la Feria del Libro en esta edición. En una carta emitida a Europa Press, este editor criticaba que, tras haber pagado la cuota exigida por la organización, había recibido la comunicación por parte de ésta de que «no podíamos estar en la Feria del Libro de este año». A este editor se le adujo también la falta de presupuesto y la reducción de espacio. A este respecto, Sánchez Menéndez indicó que «han sido muchas las empresas que no podrán estar en la edición de 2011 en este encuentro del sector, aun habiendo realizado esfuerzos importantes de edición y aun habiendo abonado la cuota exigida por la organización». También criticó que se diera «un paso atrás» en la cultura de la ciudad.



