El desalojo el pasado Domingo de Ramos de los trabajadores eventuales de la empresa municipal de transportes de Sevilla (Tussam) acampados en la Plaza Nueva en demanda de un puesto de trabajo llegará a los juzgados. Los trabajadores han anunciado que interpondrán una denuncia por la vía contencioso-administrativo contra el subdelegado del Gobierno, Faustino Valdés, ya que su desalojo por parte de la Policía Nacional se produjo, según los agentes, por una «orden verbal» suya que iba contra la autorización que dictó en su día y que les permitía manifestarse en Plaza Nueva hasta el próximo 15 de mayo.
Mantienen su acampada ante el Ayuntamiento por la mañana
D El portavoz de los trabajadores, José Antonio Romero, explicó que la intención del colectivo no es molestar la normal celebración de la Semana Santa, «nosotros luchamos contra el Ayuntamiento y en ningún momento queremos molestar a la ciudadanía». Por ello, el domingo casi una hora antes de que pasara por Plaza Nueva la Hermandad de la Paz ellos mismos trasladaron los bártulos de su campamento desde la zona más próxima a las Casas Consistoriales hasta detrás de un kiosco, para que la visión de sus carteles no interfiriera el normal paso de la cofradía. Cuando La Paz terminó de pasar por Plaza Nueva, los trabajadores reiniciaron sus movilizaciones y empezaron a pasear por este espacio público con sus pancartas denunciando que a pesar de haber aprobado una convocatoria para entrar a trabajar en Tussam no tenían plaza. Entonces, explica Romero, se presentaron en la zona varios policías nacionales que le transmitieron que tenían una «orden verbal» del subdelegado para que, en aplicación de la ley 1/92, y ante la posibilidad de altercado público, trasladasen el campamento de delante del Ayuntamiento al menos hasta la otra zona de la Plaza, en concreto entre el Hotel Inglaterra y la Consejería de Gobernación.
Los trabajadores, no conformes con esa nueva ubicación, trasladaron a los policías que llevaban en Plaza Nueva más de veinte días y no se había producido altercado de ningún tipo, pero el agente al mando le insistió en que tenían que abandonar esa zona advirtiéndoles que si permanecían allí tendrían que ser identificados y podrían ser sancionados, «como no podemos pagar esa sanción, decidimos retirarnos». Por recomendación de su abogado reclamaron a los agentes que les dieran una copia de la orden o su número de placa, ni una cosa ni otra fue posible.
Ayer por la mañana se desplazaron hasta la Subdelegación del Gobierno y reclamaron una copia de la orden que posibilitó su desalojo. No fue posible. También pidieron ante los responsables de la Subdelegación poder seguir con su protesta en Plaza Nueva durante estos días. Llegaron a un acuerdo gracias a que los responsables de la Subdelegación se trasladaron hasta la misma Plaza Nueva con los trabajadores para determinar el lugar. De esta manera durante estos días los trabajadores permanecerán por la mañana delante del Ayuntamiento y por la tarde retranquearán su campamento hasta la estatua de San Fernando para posibilitar el normal discurrir de las cofradías y del público que acude a la zona. No obstante, aseguran que hoy mismo interpondrán una denuncia contra el subdelegado del Gobierno por la vía contencioso administrativa por el desalojo del domingo.


