El que se ha dado en llamar el movimiento de «los indignados» apenas consiguió reunir ayer en Sevilla a unos cientos de personas para la concentración en protesta contra el desalojo de la acampada de Madrid y esperan que la Delegación del Gobierno les autorice celebrar hoy una en las «setas» de la Encarnación si no hoy mañana. La convocatoría de ayer, realizada a través de internet, tenía dos fases, en la Plaza del Salvador y en las «setas» de la Encarnación y aunaba las protestas comunes contra la situación actual con el rechazo al desalojo de Madrid. En el Salvador, en torno a una veintena de integrantes de la «Plataforma estado del malestar» y la de los funcionarios se concentraron detras de una pancarta común para reclamar una democracia real ya, la reforma electoral y medidas anticorrupción. Ellos se sumaron luego a la concentración de la Encarnación que reunió a unos centenares de personas en un ambiente casi lúdico. Allí se repartían las solicitudes que presentarán para lograr la autorización de la acampada con la que, según explicó uno de los participantes, Antonio Moreno, quieren mostrar su rechazo y desesperanza ante la situación actual. Moreno comparaba este movimiento con las movilizaciones en los países arabes e insistía en que detrás de ellos no hay ninguna organización, que son «apartidistas» y «asindicalistas». Sus mensajes mezclan proclamas antisistema, como la lucha contra los bancos y los grandes inversores, y las exigencias de un empleo digno y adecuado a la formación. Razones no les faltan, el propio Antonio, doctorado en Física, con tres idiomas y 32 años, está en paro.


