Justamente en este final de temporada se cumplen cuarenta años de las primeras gestiones para la puesta en marcha de la Escuela Deportiva Altair, un proyecto que en 1971 iniciaron un grupo de personas y que tuvo su recompensa unos años después, convirtiéndose en la primera entidad deportiva de España con semejante programa. Altair, como entidad educativa, se había fundado en 1967; un año después puso en marcha su primer equipo, y de un simple club de fútbol pasó enseguida a un club de varias actividades deportivas, encontrando en Antonio Borrero, José Emilio del Pino y Paco López, entre otros, los primeros promotores de un proyecto que fue avalado por la propia Federación Española de Fútbol.
Fue Pablo Porta, entonces presidente, quien de manera personal y generosa, apoyó el proyecto de Borrero. Los continuos viajes de éste a Madrid y sus habituales visitas a la calle Benidorm, donde estaba ubicado el despacho del delegado provincial de Deportes, Antonio Fernández Asencio, y luego de Ángel Luis Rodríguez Albariño, tuvieron su recompensa cuando, en 1976, se rehabilitaron los viejos vestuarios.
El pasado fin de semana, hombres como José Emilio del Pino, Rafael Puerto y quien escribe esta crónica se reunieron con Borrero para recordar las primeras gestiones para la puesta en marcha de la Escuela Deportiva Altair. Dirigentes federativos y de la junta municipal del distrito, fueron algunos de los impulsores de la idea de Borrero, pero sin duda la filosofía de José Emilio del Pino, desde su dualidad de profesor y monitor deportivo, fue el factor multiplicador de la ilusión para que salieran las primeras promociones de futbolistas.


