Pilar Troncoso, abogada especialista en casos de violencia de género, argumentó ayer durante los cursos de verano de la Universidad Pablo de Olavide que se vienen celebrando en la Casa Palacio de los Briones de Carmona las complicaciones que surgen a la hora de defender a una mujer víctima de violencia de género.
En primer lugar, destacó las dificultades de tratar un tema tan sensible como el maltrato, la situación en la que se encuentra la víctima, su «terrible» estado anímico y psicológico, teniendo en cuenta que la mujer se ve en la tesitura de denunciar a una persona con la que mantiene vínculos afectivos y se muestra temorosa ante la responsabilidad de poner en peligro la unidad familiar y el bienestar de los hijos.
Esto se traduce, según comentó Pilar Troncoso, en un «relato caótico» de los maltratos, que genera una «mala valoración» de los tribunales, a la vez que se producen continuas ampliaciones de la declaración de la víctima.
Este tipo de trabajo debe realizarse de forma «vocacional»
Así, indica que es clave «empatizar y saber escuchar» a las mujeres que solicitan ayuda de estos servicios y ser muy sensibles a cualquier información que se pueda originar, sobre todo en el maltrato psicológico, más difícil de detectar e incluso subestimado desde el sector profesional, según aseguró Troncoso, y que son el paso previo al maltrato físico. La abogada, por tanto, considera que este tipo de trabajo debe realizarse de forma «vocacional».
Asimismo, destacó la deficiencia de la legislación en el análisis de la credibilidad de los testimonios de las víctimas.



