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La reforma laboral, la política fiscal y el escaso respaldo al carbón centran las críticas de la fiesta minera
Día 05/09/2011
LEÓN
Un año más no acudió a la cita. Sin embargo, ni con su ausencia se libró José Luis Rodríguez Zapatero de ser el blanco de las críticas en la tradicional Fiesta Minera Asturleonesa de Rodiezmo, a la que tampoco acudió Alfredo Pérez Rubalcaba. El mismo escenario que cada año desde que llegó a la Moncloa Zapatero usaba como altavoz para alardear de las mejoras sociales fue ayer una plataforma de protesta desde la que se alzaron las voces sindicales, que reprocharon al Gobierno precisamente todos sus recortes.
La reforma laboral, los ajustes sociales, la reforma constitucional y la política fiscal coparon la mayoría de las intervenciones, donde el secretario general de UGT, Cándido Méndez, desmontó los «argumentos» con los que el Gobierno se guía para aplicar su «tijeretazo», que señaló que no ha sido efectivo. Con la excusa de «tranquilizar a los mercados» se justificó la congelación de las pensiones o la reducción del cinco por ciento del sueldo a empleados públicos y «la situación no ha ido a mejor». Esos argumentos están «desgastados por el uso y por el tiempo y están desautorizados por la realidad», matizó.
El líder sindical aprovechó ayer la ocasión para leerle la cartilla al orador que le acompañó años atrás sobre el escenario, aquel que anunciaba cada año la subida de las pensiones. Y es que Rodiezmo ha sido testigo del cambio en las políticas sociales del Ejecutivo central.
En esta línea, el portavoz del Grupo Popular en las Cortes de Castilla y León, Carlos Fernández Carriedo, censuró la ausencia de los socialistas. «A la hora de prometer iban, pero para dar explicaciones, se esconden», aseveró el popular.
Para no romper con la tradición, el secretario general de UGT también arremetió contra el PP y sus políticas económicas y educativas. En esta ocasión, los reproches de Méndez se repartieron entre socialistas y populares, a los que acusó de no haber «echado una mano antes», y les recriminó que el único pacto que han logrado ha sido «a última hora». El líder de UGT se declaró defensor de Europa, donde, a su juicio, hay que buscar la alternativa a la crisis. Partidario de la estabilidad, Méndez expuso que se puede lograr «reduciendo el gasto y aumentando los ingresos» y lamentó el «acto de sumisión» que supone la modificación de la Constitución.
«Farsantes», así calificó ayer el secretario general de FIA-UGT en Castilla y León, Manuel López García al Gobierno nacional y al autonómico, porque «nunca han defendido el sector minero», y por el contrario, han optado por dejar a los trabajadores en «la mayor incertidumbre de la historia». Desde el sindicato advirtieron que convocarán de nuevo huelgas, encierros y manifestaciones si el Gobierno no rectifica en política energética.
Aunque no asistió ningún miembro del Gobierno. el ex vicepresidente y hoy presidente de la Fundación Pablo Iglesias, Alfonso Guerra, no faltó a la cita. Intentó rebajar la tensión y centró sus críticas en el sistema económico, la culpa de la crisis es «la codicia de unos pocos». También arremetió contra los nacionalistas por considerar que la reforma de la Carta Magna ha roto el consenso de 1978, y argumentó que ellos han propuesto enmiendas en las que plantean el derecho de autodeterminación, que sí que rompe el acuerdo constitucional. En cualquier caso, Guerra lo tiene claro, «el 20-N, la verdad y la justicia se abrirán paso».


