El nacionalismo catalán tiene con Andalucía una fijación, hasta el punto de convertir a la comunidad en uno de sus blancos favoritos para practicar el tiro al blanco político y, con ello, distraer la atención de sus problemas internos —ahora sus profundos recortes en la sanidad— al tiempo que plantea reivindicaciones de insolidaridad fiscal con el resto de España. Si hace unos días el líder de CiU y honorable «president» catalán, Artur Mas, se metía con el habla de los niños andaluces, ayer era el portavoz en el Congreso, Josep Antoni Duran i Lleida, quien se valía de uno de sus temas favoritos, el PER, para atacar a los jornaleros andaluces.
«Mientras nuestro payés tiene que dejar alguna fruta en el árbol porque no la puede coger y no le sale a cuenta cogerla por el precio que le pagan, en otros sitios de España, con lo que damos nosotros de aportación conjunta al Estado, reciben un PER para pasar una mañana o toda la jornada en el bar del pueblo», afirmó Durán.
Estas palabras, las más aplaudidas de su intervención ante el Consejo Nacional de CiU, fueron el punto culminante de un discurso en el que el político volvió sobre algunos de los tópicos del discurso victimista del nacionalimo y en el que llegó a criticar a la consejera de Igualdad y Bienestar Social, Micaela Navarro.
En opinión de Durán, «Cataluña no está justamente tratada en materia de nuestra aportación fiscal al conjunto del Estado» y puso como ejemplo contrario al Gobierno andaluz. «No me meto con el pueblo andaluz, ni con ningún pueblo del Estado español, sólo defiendo lo que es nuestro», pero «a lo que no hay derecho es que cuando nosotros tenemos que aplicar lo que tenemos que aplicar, porque nos han dejado un agujero como un capazo en la Generalitat de Cataluña, hay una consejera socialista de Bienestar Social andaluza, y no va contra los andaluces, que nos chulee y nos diga: “mientras los catalanes cierran asilos yo inauguro nuevas residencias”», criticó el político, antes de añadir «¿y con qué dinero?», «esto se tiene que acabar».
Las palabras de Durán fueron rápidamente contestadas por los principales líderes políticos andaluces y hasta por un dirigente del PSC, que reclamaron al candidato de CiU respeto para los ciudadanos de la comunidad. Además, el Parlamento andaluz reprobará a Durán, por cuanto el PSOE anunció ayer que mañana presentará una iniciativa en ese sentido, que, con toda probabilidad, contará con el apoyo del resto de los grupos.
Así, el presidente de la Junta, José Antonio Griñán, lamentó que el político catalán «no haya aprendido respeto y educación de andaluces que trabajaron para hacer mejor Cataluña». Además, se mostró convencido de que «la mayoría de los catalanes no necesitan ofender a los que no lo son para mostrar orgullo por su tierra», pero «otros como Duran i Lleida, sí».
Por su parte, el líder del PP-A, Javier Arenas, reclamó al dirigente de CiU «respeto» hacia Andalucía, al tiempo que les instó a mirar «los cientos de miles de andaluces que han ayudado a levantar Cataluña». Arenas considera que Duran «desconoce absolutamente la realidad» de esta comunidad y le pidió «respeto como nosotros respetamos profundamente a Cataluña».
El coordinador general de IUCA, Diego Valderas, fue más allá y calificó de «injusta, insolidaria y xenófoba» la actitud del candidato de CiU y añadió que Duran «ataca a Andalucía para tapar las políticas de recortes» de la Generalitat.



