Francisco Javier García Marín, conocido como el Cuco, ha negado esta mañana su participación en desaparición del cuerpo de Marta del Castillo. El joven, menor de edad cuando se cometió el crimen, ya ha sido condenado por encubrimiento a dos años y once meses de internamiento seguidos de un mes de libertad vigilada y absuelto del asesinato y violación de la joven sevillana, sentencia que ha sido ratificada por la Audiencia Provincial.
El Cuco llegaba poco después de las diez de la mañana a los juzgados con gafas de sol, tapado con un pañuelo y muy cambiado, luciendo con una larga melena, sin embargo, ha dejado ver su rostro a la entrada del edificio.
La sopresa del día la ha dado uno de los testigos, que ha asegurado que Marta del Castillo no fue esa noche a Triana con Miguel Carcaño, sino con el propio Cuco. Este primer testigo ha identificado a Carcaño, ratificándose en su declaración. Otro de los amigos del grupo de Marta ha declarado que "el chico que iba con Marta parecía el Cuco", por fotos que ha visto de él.
Lo niega todo
Durante su declaración como testigo ante el tribunal, ha negado que la noche del 24 de enero cogiera el coche de su madre y se dirigiera con el también acusado Samuel Benítez a la vivienda de León XIII donde se produjo el crimen; que él se quedara en el coche mientras Samuel entraba en el domicilio; que Samuel saliera "diciendo que había dentro un marrón muy grande"; que entrara y viera a Miguel "envolviendo" algo parecido a un cuerpo, así como también ha negado que el hermano del asesino confeso lo amenazara para que no contara nada.
De esta forma, el Cuco ha negado las declaraciones que hizo el 18 de febrero de 2009 ante el Juzgado de Instrucción número 4 en la que se autoinculpaba en la desaparición del cuerpo de la joven, ha dicho que dijo eso por "presiones" policiales y por "miedo" a que "le hicieran algo a mi familia y detuvieran a mi madre", pues la Policía "me dijo que habían encontrado algo en un coche, y la propietaria del coche era mi madre, por lo que antes de que la metan a ella, que me metan a mí".
Con respecto a las pruebas que demuestran que había ADN suyo bajo la mesa de la habitación de Miguel, el Cuco lo ha justificado diciendo que "a veces dormía allí" acurrucado.
«Quedé con Marta para ver un Cristo»
Francisco Javier García ha relatado que la noche de los hechos había quedado con Marta en su casa "para ver un Cristo, creo recordar"; sin embargo, asegura que cuando llegó a recogerla, esta ya se había ido con Miguel Carcaño. Se reafirma en su versión de que aquella noche estuvo de botellona en San Pablo y sitúa a Samuel Benítez en Montequinto sobre las nueve y media, aunque afirma que no lo vio en toda la tarde del 24 de enero.
El único imputado que ya ha sido absuelto por crimen ha asegurado que "si quieren saber dónde está el cuerpo, pregunten a Miguel Carcaño". Ha afirmado además que sintió deseos de venganza contra el asesino confeso, pero que no lo ha hecho "para no ponerme a su altura". Ha reconocido que Miguel, al implicarle en los hechos, le ha hecho mucho daño, aunque a una pregunta concreta ha afirmado que solo le tiene "lo justo" de rencor.




