Cuando el juicio del caso Marta del Castillo ha pasado el ecuador, los padres de la joven malograda, no descartan ahora pedir que cambien las imputaciones (a Carcaño se le acusa de violación y asesinato además de encubrimiento) por homicidio. Esa posibilidad fue apuntada ayer por Antonio del Castillo tras la undécima sesión que no solo sigue sin aclarar cómo murió la joven, sino que ha enredado aún más las cosas y ha convertido el caso en un galimatías. Sobre todo después de que esta semana la menor que fue novia de Carcaño, Rocío, ratificase la misma declaración que hizo hace dos años a la Policía y en la que aseguró que el joven le confesó que él y su hermano mataron a golpes a Marta.
Según el padre de la víctima, como de las distintas versiones que se han dado no se ha concluido que nadie «certificara su muerte» antes de que se deshicieran del cuerpo, ello debería llevar a valorar la posible participación del hermano de Carcaño, Francisco Javier Delgado, algo que fue investigado por la Policía en su momento y que tampoco se ha descartado totalmente. Y en ese caso se incluiría al hermano en la muerte acusándolo de homicidio.
Por ello Antonio del Castillo, que insiste en que hay una nueva línea de investigación desde hace veinte días, que ha sido rechazada oficialmente, recalcó que debe seguirse con esas pesquisas en torno a la participación del hermano de Miguel. En cualquier caso, el padre hacía esas declaraciones pero luego, tras la sesión aseguraba que el testimonio de la psicóloga que trató a Miguel Carcaño en la prisión refuerza la tesis de la violación porque intentó quitarse la vida tras confesar que violó a Marta.
Así Carolina Carvajal, la psicóloga que ayer acudió al juicio como perito, afirmó que el intento de suicido de Carcaño en la cárcel el 26 de marzo de 2009 fue «real» y ratificó que se produjo a los pocos días de cambiar de versión para declarar que además de matarla había violado a Marta. La especialista confirmó que, tras entrar en prisión, a Carcaño se le aplicó el Protocolo de Prevención de Suicidios pese a que estaba estable por el tipo de delito que había cometido y por la resonancia social de los hechos y la sintomatología. Sin embargo, Carcaño, que había permanecido con una conducta estable, cambió de actitud coincidiendo con su declaración voluntaria en el juzgado (para confesar la violación). «La alteración de su carácter coincidió con el cambio de declaración», recalcó la testigo asegurando que en esos días se notaba que «algo le preocupaba» y «estaba intranquilo». En cualquier caso, Carcaño «contaba poco» sobre los hechos que motivaron su detención.
La psicóloga también dijo, a preguntas de la defensa, que el hecho de haber atribuido un delito grave sabiendo que era falso podría haber derivado en un intento de suicidio.
Siempre engañando
De ese intento también habló el preso «sombra» que se le asignó a Carcaño para evitar que se suicidara y que, según contó, «le vigilaba para que no se hiciera nada». Este recluso, ahora en otro centro penitenciario en Murcia, relató que el día que se produjo ese intento, cuando estaban comiendo Miguel dijo que iba al servicio. Entonces escucharon un «sonido gutural» y acudieron corriendo al baño. Allí se encontraron a Miguel «con una cuerda que le rodeaba el cuello». Cortaron la cuerda y lo llevaron a la enfermería a curarlo. El preso, que también dijo que Miguel «estaba todo el día engañando», afirmó que cuando socorrieron a Carcaño estaba «un poco rojo» y que «tocaba el suelo con los pies». El juicio continuará el lunes con más testigos. Entre ellos los padres de El Cuco.


