SEVILLA
El Gobierno municipal está trabajando y buscando las soluciones adecuadas para pagar cuanto antes las nóminas de los empleados de la empresa pública de transportes (Tussam). «El PSOE puede estar muy tranquilo, ya que el actual Gobierno está buscando soluciones al problema que han generado PSOE e IU en los últimos doce años de gobierno», señaló ayer el Consistorio hispalense en un comunicado, que recordó que la exalcaldesa Soledad Becerril dejó Tussam con 91 millones de viajeros y sin pérdidas acumuladas, mientras que PSOE e IU la han dejado con menos de 80 millones de viajeros y deudas que superan los 70 millones de euros.
La nota de los populares respondía así a la concejala socialista Susana López, que solicitó ayer formalmente al gerente de la empresa municipal, Manuel Torreglosa, la celebración de una reunión específica para abordar la «delicada situación que están atravesando los trabajadores ante los retrasos en el pago de nóminas durante los últimos meses», así como para conocer las actuaciones que se están realizando para solucionar los problemas de tesorería.
La falta de liquidez en Tussam «es el máximo exponente de la herencia del equipo de gobierno anterior, ya que durante una década se ha estado presupuestando menos dinero del que se gastaba», según el equipo de Gobierno popular, que recuerda que en octubre del 2010 el PSOE aprobó aprobó un presupuesto 11 millones inferior a las necesidades reales de Tussam. «Y, a pesar de ello, preparó como todos los años, el envío de 30 autobuses en perfecto estado, a países sudamericanos, así como los pliegos para comprar otros 30 nuevos para rebajar aún más la edad media de los vehículos, que es inferior en tres años a la de cualquier gran ciudad: cinco años frente a ocho años de Valencia, Barcelona o Madrid», añadieron los populares.
El PP cree que estos trámites los hicieron «sin tener en cuenta que a los trabajadores se les debía más de dos millones de euros» y a la Seguridad Social se le adeuda otros dos millones del año 2010. «Tampoco tuvieron en cuenta que no atendían desde hacía más de dos años la revisión correspondiente del convenio colectivo; que la deuda a proveedores superaban los 166 de diferimiento del pago; que esta deuda a proveedores estaba provocando el situarles ante la imposibilidad de pagar las nóminas de sus trabajadores; que el pago de intereses por créditos a corto plazo superaban los cuatro millones y que cada año resultaba más difícil y más caro conseguir pólizas de crédito».


