Resurrección Galera, la profesora de Religión que no fue renovada en 2001 en un colegio público a petición del Obispado de Almería tras casarse por lo civil con un divorciado, ha pedido su readmisión «inmediata» después de que el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía le haya dado la razón. En declaraciones a Efe, Galera subrayó que «su vida es la enseñanza» y que lo que más desea es retomar la docencia cuanto antes.
Galera aplaudió la sentencia del Alto Tribunal, que confirma el fallo dictado el pasado mayo por el Juzgado de lo Social número 3 de Almería tras el pronunciamiento del Tribunal Constitucional, que dio amparo a la profesora. Ahora espera que la sentencia del juzgado de Almería «se ejecute de manera inmediata» para ser readmitida.
Respecto al salario de estos últimos diez años que deberá abonarle el Ministerio de Educación, Galera señaló que el cálculo de la cantidad exacta es «complicado», ya que habría que incluir las subidas acumuladas por varios conceptos a los cerca de 17.000 euros anuales que percibió el último año antes de su no renovación.
El TC reconoció el pasado mes de abril el derecho de la profesora a no sufrir discriminación por sus circunstancias personales, así como a la libertad ideológica y a la intimidad personal y familiar, y anuló las sentencias anteriores, lo que ha dado lugar a que la Justicia le haya dado la razón.
Galera contrajo matrimonio civil con Romes, que era divorciado, el 1 de septiembre de 2000. En mayo de 2001, cuando trabajaba en el colegio Ferrer Guardia de Los Llanos de la Cañada, en la capital almeriense, el delegado diocesano de Enseñanza de Almería, Antonio Rueda, le advirtió de que si persistía esta situación no la propondría como profesora de Religión en el siguiente curso escolar por considerar que su postura no era coherente con la doctrina de la Iglesia Católica. Así ocurrió.
Tras conocer la decisión de Galera, el vicario general de la Diócesis de Almería, Tomás Cano, señala que el Obispado estudiará la sentencia y en los próximos días se pronunciará.
El caso ha suscitado el interés incluso de responsables del Gobierno andaluz, que se han puesto de parte de la docente. El presidente andaluz, José Antonio Griñán, consideró que la Iglesia deberá «acatar» y «cumplir» el fallo.


