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Día 14/01/2012
La rebelión de los empleados públicos catalanes en protesta por los recortes que les quiere imponer el gobierno de CiU alcanzó ayer cotas de paroxismo. La novedad fueron los Mossos d'Esquadra. Un grupo de ellos se encerró en la comisaría de Plaza España de Barcelona y en otras de Cataluña. También como medida de presión, según reveló el portavoz del sindicato SME-CC.OO., Antoni Castejón, algunos agentes evitan estos días usar el catalán en sus atestados, comunicaciones internas y al hablar a los ciudadanos.
A todo ello se suma que, durante todo el día, los funcionarios de prisiones —por segunda vez esta semana— alteraron la normalidad de varias cárceles bloqueando los accesos para impedir el relevo del personal del turno de noche.
La situación no se normalizó hasta última hora, cuando entró el turno para esta pasada noche. Asimismo, los Bomberos catalanes anunciaron movilizaciones, el sindicato de profesores mayoritario USTEC-Stes se postuló en favor de una nueva huelga y los sindicatos de la función pública, que convocan una manifestación para el próximo miércoles, amenazaron con una huelga general.


