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En 2014 Carcaño podrá solicitar permisos de salida de seis días

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El juez de Vigilancia Penitenciaria podría aprobarlo si demuestra arrepentimiento

Día 14/01/2012

La Ley permite a los reclusos de segundo grado solicitar permisos de salida de la cárcel cuando hayan cumplido una cuarta parte de la pena impuesta y en función de la gravedad del delito, siempre que demuestren buen comportamiento y arrepentimiento, entre otras cosas. En el caso de Miguel Carcaño, éste podría solicitar en 2014 permisos de salida, toda vez que ya ha cumplido como preso preventivo tres años de cárcel de los veinte años a los que se la ha condenado por el asesinato de Marta del Castillo.

Desde 2009, Miguel Carcaño es un preso preventivo y, por tanto, no está clasificado en grado alguno. Si la sentencia que le condena a veinte años de prisión es recurrida, continuará sin clasificar. La Ley de Enjuiciamiento Criminal permite prorrogar la prisión provisional hasta la mitad de la pena impuesta —en este caso diez años— cuando la condena haya sido recurrida.

Si la condena no se recurre y la sentencia es firme, en los dos siguientes meses la Junta de Tratamiento de la cárcel de Morón de la Frontera tendrá que estudiar los rasgos de su personalidad para clasificarlo. Lo más probable es que Miguel Carcaño sea clasificado como preso de segundo grado, ya que los de primer grado son internos con problemas de adaptación manifiesta o peligrosidad extrema.

Aunque en un principio las penas hay que cumplirlas en su integridad, fuentes judiciales consultadas por ABC indicaron que Carcaño podría acceder a permisos de salida cuando cumpla una cuarta parte de la pena y si se tienen en cuenta una serie de factores, como buen comportamiento, el arrepentimiento, la gravedad del delito.... Las mismas fuentes indicaron que los permisos de salida suelen concederse de tres o seis días. Durante ese tiempo, Carcaño podría salir de la prisión y pernoctar fuera hasta acabar su permiso.

«El que Carcaño tenga buen comportamiento y cumpla la cuarta parte de la pena no quiere decir que vaya a salir de permiso de forma automática porque el juez de Vigilancia Penitenciaria tendrá que valorar la gravedad de la conducta delictiva, si el interno ha asumido su responsabilidad, etcétera», añadieron fuentes judiciales.

Para conceder el permiso, la Junta de Tratamiento del centro penitenciario realiza una valoración de todas la variables del procedimiento para la concesión de permisos. Si es favorable, la propuesta pasa al Juzgado de Vigilancia Penitenciaria, que valorará los informes de los psicólogos y educadores. «Este caso es complicado —puntualizaron— porque Carcaño puede asumir su culpa y decir que es el autor de los hechos, pero ¿dónde está el arrepentimiento por el delito cometido si dice que no sabe o ignora el paradero del cadáver?».

No hay fechas para que Carcaño pueda pedir el tercer grado, lo que le permitiría dormir en la prisión y estar fuera durante el día para poder trabajar. «Es difícil que Carcaño pueda acceder al tercer grado, teniendo en cuenta el delito cometido y la condena». Si accediera al tercer grado sin tener trabajo, permanecería en el Centro de Inserción Social, pero no saldría a la calle. Las revisiones de grado se realizan de forma automática cada seis meses.

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