Después de haber recibido 1,35 millone de euros en subvenciones de la Junta, «El Ministro», como se apodaba el chófer que compraba cocaína para él y el exdirector general de Trabajo de la Junta con el dinero de las ayudas, pidió a la Administración autonómica asistencia jurídica gratuita. Alegó que se había quedado sin dinero para costearse un abogado que lo defendiera en el pleito que mantiene con la Agencia Tributaria por un supuesto fraude fiscal. Juan Francisco Trujillo Blanco, como se llama en realidad, y su esposa, Juana Gallego Rico, ambos residentes en la pedanía de Llanos del Sotillo (Andújar), solicitaron un abogado de oficio, pero la Consejería de Gobernación y Justicia se lo denegó.
No tuvo tanta suerte como en los tiempos en que paseaba a Francisco Javier Guerrero en su coche oficial. Este exalto cargo, imputado en el caso de los ERE falsos, con el que trabó una estrecha amistad, le dio 1,35 millones de euros en ayudas procedentes del «fondo de reptiles» para dos empresas «fantasmas» creadas por él con el único fin de captar el dinero y una tercera sociedad de un exsocio suyo que tampoco utilizó los 450.000 euros ingresados en la cuenta de Ave Nueva SL para montar una «granja de pollos», como establecía el convenio.
El 23 de febrero de 2011, la Delegación del Gobierno andaluz en Jaén publicó un edicto por el que le denegaba al chófer el abogado de oficio. Al hilo de la pesquisas de la Agencia Tributaria, Trujillo relató a la Policía que trabajó durante más de veinte años para la Junta, pero que lo echaron en 2009 por falsificar una baja médica. Con el dinero de las subvenciones también obsequiaba a Guerrero con regalos, aunque «la mayor parte» se lo gastaron en copas, fiestas y cocaína, según confesó. El exdirector negó esta versión.
Auditoría en Empleo
Por otro lado, el consejero de Empleo, Manuel Recio, replicó ayer al presidente del PP-A, Javier Arenas, que su propuesta de hacer una auditoría en las políticas activas de empleo si gana las elecciones andaluzas del 25 de marzo responde a «un puro interés electoral». Añadió que, por su parte, siempre ha puesto «luz y taquígrafos» a toda la actividad de su Consejería.



