Critican duramente la credibilidad de la Audiencia a los distintos testigos y no comparten las absoluciones
Día 17/01/2012
Los padres de Marta del Castillo vencieron ayer su dolor y su indignación una vez más. En una rueda de prensa convocada por ellos mismos valoraron dura y detalladamente la sentencia de la Audiencia Provincial de Sevilla hecha pública el pasado viernes que condena a Miguel Carcaño a 20 años de prisión por asesinato y absuelve al resto de los acusados. Precisamente en torno a esas absoluciones giraron las críticas más duras de los progenitores de Marta que entienden que se trata de «una sentencia castigadora» hacia una familia que «ha sido un grano en el trasero de mucha gente». Además, los padres de Marta anunciaron que preparan una manifestación contra la sentencia, así como la apertura de una cuenta corriente para recaudar dinero y seguir luchando en los tribunales.
D Lo primero que hizo Antonio del Castillo fue pedir perdón a sus hijas «por traerlas y formar una familia en un país donde la Justicia deja mucho que desear». A lo largo de su comparecencia los padres de Marta repasaron los puntos de la sentencia con los que no están de acuerdo. «Dice que Marta cayó al suelo debajo de la mesa del ordenador, pero en ninguna declaración Miguel admite que esto fuera así. Por tanto no entiendo de donde sale esto, creo que se hace para justificar las pruebas de ADN debajo de la mesa», aseguró del Castillo. De este modo, subrayó «creo que el tribunal va cogiendo pruebas y ajustándolas a lo que le conviene para luego dictar la sentencia». En esa línea, la de justificar ciertas pruebas, entiende Antonio que «lo del cenicero es para justificar los restos de ADN de la cama. Sin embargo, había restos biológicos a la cabecera y a los pies de la cama. ¿Quiere decir el tribunal que el cenicero rebotó de un sitio a otro?», ironizó del Castillo. Una de las
cuestiones que peor han encajado es que se haga referencia en la sentencia a un tercero desconocido que participa en los hechos, a un «amigo invisible» que queda sin precisar. «Que eso me lo diga un niño de siete años, pero un juez, me parece lamentable», dijo Antonio.
La credibilidad es otro de los aspectos que más ha irritado a la familia del Castillo. «Hay una hora y media en la que no se sabe donde está Samuel, pero la veracidad de sus testigos cuenta como si fuesen Policías», explica Antonio. En cambio, «mi mujer llamó a Samuel a las 23.35 horas y habló con él pero Samuel lo negó en el juicio; según el juez Samuel no recibe llamadas de Eva», comentó. También manifestaron su descontento porque no se haya dado credibilidad al taxista que trasladó al hermano de Miguel, Francisco Javier Delgado, la madrugada de los hechos hasta León XIII. «¿Para qué meten al taxista en el juicio si no le dan credibilidad?, es muy grave», insistió Antonio.
Similar valoración hace de la llamada que él mismo realizó el 25 de enero a las 00.47 horas frente a la casa de Carcaño a su mujer y el juez no ha creído. «Yo no tengo credibilidad, aunque tengo una llamada de teléfono —mostró a los periodistas la factura de móvil donde se registra— ni los amigos de Marta que estaban allí pero los demás sí».
«Sacar fuera del caso»
Según señalaron los padres de Marta «hay un motivo» para la ausencia de credibilidad «es para sacar a una persona del caso», en relación a María García Mendaro, lo que, según ellos, supone un «beneficio colateral» para Samuel Benítez, dijo Casanueva. En su primera intervención tras la sentencia, Eva Casanueva se mostró entera e inflexible. «No quiero a ningún culpable en la calle ni a ningún inocente dentro» aseguró y añadió que «me están demostrando que aquí el que mata, el que esconde un cuerpo, el que miente, queda impune». Eva dijo que a Miguel solo le desea que cada día que pase en la cárcel «sea un infierno» y que a él y al resto de las personas implicadas «el nombre de Marta del Castillo les persiga de por vida».
En definitiva los padres de Marta aseguraron que «para la familia y para mucha gente, hay pruebas suficientes como para demostrar que, de una manera u otra, los imputados colaboraron en la desaparición, si no que me expliquen quién limpió el piso», apuntó Casanueva. Antonio del Castillo se defendió de la mención que se hace sobre él en la sentencia por hablar en los medios «Me amparo en la Constitución española y en mi derecho a opinar».


