La sentencia del caso Marta del Castillo sigue generando polémica y opiniones contrarias pese a que ya han pasado cinco días desde que la sección VII de la Audiencia de Sevilla hizo público el fallo que condenaba a Miguel Carcaño a veinte años por asesinato y absolvía al resto de los procesados. Ayer, el mismísimo ministro de Justicia, Alberto Ruíz Gallardón era el que se pronunciaba sobre el tema para salir en defensa de los jueces que la firmaron pero, a la vez, intentar dar un bálsamo a la desolada familia que sigue criticándo duramente el fallo y preparando las próximas acciones.
Así Ruiz Gallardón manifestaba que la sala «ha actuado de acuerdo con la Ley» y que «si ha fallado alguien han sido los legisladores y no la sala» informa Europa Press. Ahondaba en ello y admitía la existencia de «un déficit legislativo». Aunque también recordaba que en un Estado de derecho la responsabilidad de legislar le corresponde a los que han sido elegidos por los ciudadanos y que los jueces sólo pueden juzgar en función de la legislación vigente y que no se debe pedir a los jueces «que hagan un uso alternativo del derecho». «Es el legislador el que tiene que marcar las reglas de juego y el juez debe acatar siempre la Ley», dijo Gallardón.
En cualquier caso, el ministro mostraba su comprensión y decía entender la «frustración» que, a su juicio, se debe respetar siempre porque considera que el dolor de la familia debe estar siempre por encima de cualquier consideración política jurídica.
Estas consideraciones contrastaban con las que ayer hacía el padre, Antonio del Castillo que, a la espera de presentar el recurso probablemente mañana, se lamentaba por el hecho de que los jueces hayan restado credibilidad a algunos testigos para dársela a los absuelto. E insistía en que «no sólo ha fallado la ley sino también los jueces».
Una de las críticas del padre es al hecho de que la sentencia hable de que a Miguel y el Cuco le ayudaran una «tercera persona desconocida» a las labores para hacer desaparecer el cuerpo sabiendo que ese tercero «podía estar entre los absueltos». Hay que recordar que la sentencia que condenó al menor da por hecho que fue Samuel esa tercera persona. Sin embargo, los jueces de la VII dicen en su sentencia que el móvil de Samuel estaba situado en Montequinto y que no pueden probar que estuviera en la calle León XIII. Aunque también admiten que hay «una contradicción horaria» entre las distintas versiones de los testigos sobre la hora en la que Samuel llegó a la hamburguesería. Y tampoco los jueces valoraron las declaraciones en las que Samuel se autoinculpaba.
Además, entre los fallos que ven los padres y que, con toda probabilidad incluirán en su recurso, también se encuentra el hecho de que la Sala no haya dado por válidas determinadas pruebas como el cable alargadera con la que supuestamente habrían estrangulado a la joven en una de las versiones anteriores de Carcaño. La Policía Científica encontró rastros biológicos de Delgado y María García en ese cable encontrado en su dormitorio. Los jueces no lo han dado por válido porque se han creído la versión de Miguel y el Cuco acerca de que tiraron la alargadera usada a un contenedor.
El padre también criticó que se detalle el cenicero pese a que es una pieza que nunca ha aparecido. En la sentencia se asegura que lo tiraron al río y que esa versión viene avalada por la sangre encontrada en la cazadora de Miguel. Y tampoco tuvieron en cuenta los resto de ADN de Carcaño mezclado con el de María en un rollo de esparadrapo intervenido en el dormitorio de la primavera. Igualmente no han valorado los restos del Cuco y Miguel encontrados en el tensiómetro.
Otro de los hechos no valorados y que podrían incluir en el recurso es que la Policía en un informe de febrero de 2009 asegurara que Francisco Javier estaba en la vivienda cuando sucedió todo. Como tampoco dieron credibilidad al taxista porque, según dicen, ha tardado más de dos años y diez meses en admitir que llevó a Francisco J avier al piso.




