La Junta de Gobierno Local de Sevilla dio ayer un paso adelante al aprobar el proyecto básico y de ejecución de las obras del centro de servicios sociales de Tres Barrios-Amate, reafirmando así el compromiso del gobierno local con esta Zona de Especial Actuación. El centro social es una de las demandas que las entidades sociales y las asociaciones vecinales que trabajan en Tres Barrios —Los Pajaritos, Las Candelarias y Madre de Dios— llevan demandando desde hace muchos años.
Asimismo se aprobó que sea la empresa municipal de vivienda, Emvisesa la encargada, como medio propio y servicio técnico municipal, de la dirección facultativa y la construcción del centro en un espacio de 512 metros cuadrados en el mercado de Los Pajaritos. Así lo comunicó en rueda de prensa el portavoz de Gobierno municipal, Francisco Pérez, que precisó que el centro de servicios sociales irá ubicado en una superficie que linda, al norte con áreas libres ubicadas delante de la parroquia de la Blanca Paloma, al oeste con la plaza peatonal Andreu Urra, al este con la calle Gaviota y el propio mercado y al Sur con el mercado, tras un cambio en los usos del suelo. El importe máximo de ejecución es de 975.000 euros, de los que 393.997,50 euros proceden de una subvención de la Junta de Andalucía y hasta 581.002,50 euros aportará Emvisesa.
Por otro lado, numerosos miembros de las asociaciones ubicadas en los bajos del puente del Cachorro, acompañaron ayer al alcalde de Sevilla, Juan Ignacio Zoido, en su visita a la nueva rampa que se ha construido allí para garantizar el acceso a la zona de personas con movilidad reducida. Las asociaciones Síndrome de Down de Sevilla, Danza Mobile y Tandem —que trabajan con personas con discapacidad— se mostraban ayer satisfechas con la rampa que llevan solicitando desde hace muchos años y con la que el alcalde de Sevilla cumple el compromiso que asumió hace exactamente un año cuando aseguró a estos colectivos que esta rampa sería una prioridad si llegaba al gobierno. Pero no gustó el acto al portavoz de la oposición, el socialista Juan Espadas, que puso como pega que se ejecutó la rampa con «179 días» de retraso.
El alcalde aseguró ayer que «hay personas con movilidad reducida, que tenían la necesidad de que se eliminaran las barreras arquitectónicas existentes». Por lo que esta rampa que tiene 38 metros de longitud, 1,5 metros de ancho y ha costado 24.432 euros «era una prioridad, un compromiso y ahora es una promesa cumplida». Zoido explicó que continuarán los trabajos para ir adecuándo la zona en limpieza y seguridad.
A preguntas de los periodistas sobre la situación en la que se encuentra el conflicto de los aparcamientos de Resipark, el alcalde insistió en que continúa trabajando para «superar las dificultades» y dar una solución a los vecinos que reclaman la devolución de los mil euros que pagaron de fianza por unos aparcamientos que no se han construido. Tan sólo comenzaron las obras en la plaza Rafael Salgado donde la empresa las ha paralizado definitivamente y está retirando los materiales como ya adelantaba ayer ABC.
Zoido dijo que comprende a los vecinos y su situación «hay que devolverles el dinero porque es injusto lo que hizo el gobierno anterior» por lo que afirmó que no descansará hasta que no se solucione este «grave problema heredado». Reconoció que en este tema la desesperación llega hasta el propio alcalde que «se vuelve a sentar y a intentar negociar otra vía» y recordó que los responsables son «quienes promovieron y cobraron los 1.000 euros y no los devolvieron».



