Las cuatro empleadas de la tienda portuguesa de ropa y complementos Blue Rise, ubicada en Sevilla Factory de Dos Hermanas, vivieron el sábado una historia para no dormir, según han denunciado ante la Inspección de Trabajo y Seguridad Social. La propietaria de Blue Rise, Textyleve Unipersonal, les anunció que llevaría mercancía nueva el sábado y cuando sobre las 22:00 horas llegó el camión, el responsable de almacén pidió a las empleadas que se marcharan a casa para hacer un «inventario sorpresa»
La sorpresa llegó cuando a medianoche del sábado los servicios de seguridad del centro comercial llamaron a las empleadas para preguntarles si quienes estaban en la tienda tenían autorización para llevarse los muebles. Aquello les escamó, pero sus temores quedaron confirmados cuando el domingo supieron que la firma portuguesa vació la misma noche otras tiendas que tenía en España, salvo en Baracaldo, donde las empleadas lograron abortar la operación por considerarla un cierre patronal encubierto. Cuando el lunes llegaron a trabajar las empleadas de Blue Rise en Sevilla Factory no se extrañaron al ver la tienda prácticamente vacía y las cajas que contenían supuestamente la mercancía de temporada llena de basura, perchas y ropa de desecho. «La empresa ha actuado con nocturnidad y con la intención de engañarnos porque el camión estaba lleno de cajas cerradas que dejaron en la tienda. Se trajeron «pistolas» para hacer inventario de la ropa existente y delante de nuestras narices comenzaron a contar las prendas para que todo pareciera verdad», critican las trabajadoras, que han llamado por teléfono sin éxito a Portugal para pedir explicaciones a quien dicen es el dueño de la empresa, Humberto Peixeira Silva.
La empresa no ha comunicado a la gestora de Sevilla Factory la rescisión del alquiler ni a las trabajadoras la extinción de su contrato de trabajo. Ellas continúan yendo cada día a la tienda porque han confirmado que siguen dadas de alta en la Seguridad Social, aunque no cobran la nómina desde hace dos meses, al igual que otros empleados que la firma portuguesa tiene en España. Fuentes consultadas por ABC afirman que «en los centros hay verdaderos artistas en llegar, abrir, no pagar durante unos meses y luego desvalijar. Ya hay cada vez menos, pero en la anterior crisis del 92 no era inusual».
En Baracaldo, a la encargada del local Blue Rise le extrañó tanto la reestructuración anunciada en la tienda la noche del pasado sábado que se acercó al centro comercial Megapark y comprobó que cargaban de madrugada la mercancía y los muebles en un camión. La encargada pudo frenar el desmantelamiento de la tienda al denunciar los hechos al servicio de seguridad del centro comercial, donde los propietarios sólo habían pedido permiso para cambiar un escaparate y dejar la mercancía de primavera. Lo mismo pasó en la tienda de A Coruña, allí se llevaron hasta el teléfono.


