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Los números hablan. Real Madrid, Villarreal y Valencia han conseguido frenar al Barcelona de Pep Guardiola en apenas diez días. Una mala racha que ha alejado al equipo de la lucha por la Liga y que coincide con la pequeña goleadora de Leo Messi.
Los tres goles de Málaga son, de momento, los últimos que aparecen en la nómina de la Pulga. Desde entonces, Messi no ha encontrado puerta. 270 minutos sin marcar que se traducen en tres partidos sin que el Barcelona consiga la victoria. Un revés para la lucha por la Liga pero una anécdota en la Copa del Rey.
El cristal marca la cara del equipo de Guardiola. Los números dicen que el Barça está más cerca de la primera final del año después del partido de Mestalla y que la remontada en Liga todavía es posible. Las sensaciones apuntan a otra cosa. La falta de gol descubre las carencias del equipo que sufre a domicilio y que, a siete puntos del Real Madrid se ha quedado sin margen de maniobra en Liga.
La eficacia azulgrana no es tal esta temporada. Al menos lejos del Camp Nou, donde son suman ya cinco empates y una derrota en Liga. Parte de culpa se puede encontrar en las lesiones que han dejado la enfermería llena. Con una plantilla muy corta, el Barça ha tenido que superar un rosario de lesiones. Once han llegado en el bíceps femoral.
Leverkusen a la vista
Las ausencias de jugadores importantes como Iniesta, Alexis Sánchez o David Villa exigen más al resto de la plantilla. El descanso, sin embargo, es obligatorio para evitar llevar más allá del límite a los titulares. Alves y Xavi se quedaron en el banquillo en Mestalla. «Necesita reposar», explicó Pep en rueda de prensa ante las preguntas por haber sentado al español. Lo notó un Barça con problemas en la creación de juego y que sufre con algunos de sus jugadores por debajo de su nivel habitual. La sensación se agrava con esa falta de gol que tradujo Leo Messi al fallar un penalti.
La receta para Guardiola es el filial, con el que ya adelantó que «tiraría» hasta final de temporada. Los próximos siete días decirán el futuro a corto plazo en el campeonato doméstico y el billete para la final de la Copa del Rey. Después llegará la eliminatoria contra el Leverkusen de Champions, con partidos contra Atlético y Valencia entre medias, y esas semanas en las que se comenzarán a decidir los títulos. La Liga, de momento, pasa por vencer a la Real Sociedad en el fortín del Camp Nou. Al Barcelonas solo vale ganar.



