Sevilla

Sevilla / ALCALÁ DE GUADAÍRA

Las deficiencias obligan a cerrar el estadio a los 8 meses de su apertura

Un partido de fútbol se suspendió tras caerse planchas metálicas de una torreta

Día 07/02/2012

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El nuevo estadio Ciudad de Alcalá, que sustituye al Francisco Bono, es un lugar peligroso, no para los rivales del CD Alcalá que juega en él sus partidos o para los hinchas de otros equipos. Lo es para todo el que lo pise. El fin de semana se han desprendido varias planchas metálicas de las torretas; en alguna ocasión los niños han entrenado mientras se soldaba a su alrededor, el público ha tenido que pasar sobre cables de luz en el suelo, ha habido un fuga de gas e incluso han robado varias placas metálicas que forman el cerramiento.

Aunque la construcción tiene solo ocho meses el campo está ahora cerrado, no se sabe hasta cuándo. El detonante ha sido el peligro de desprendimiento de varias planchas metálicas que cierran las torretas de iluminación. Los tornillos que las sostienen cedieron y los bomberos y la Policía Local aconsejaron el cierre del edificio, que el Ayuntamiento ha decretado. El partido que enfrentaba al CD Alcalá con el Atlético Sanluqueño se suspendió y el Ayuntamiento ha encargado un informe sobre las causas del desprendimiento.

El campo está cerrado, pero según el PP, nunca debería haber estado abierto. Según denuncia la construcción carece de licencia de apertura y las obras no han sido recepcionadas en su conjunto por el Ayuntamiento, puesto que, según los populares, aún no han terminado. El origen de esta situación está en lo que califican de «apertura electoralista» del estadio, que efectivamente se inauguró poco antes de las pasadas elecciones municipales del mes de mayo. Ya entonces el PP advirtió de los problemas de seguridad que tenía la construcción debido a que las obras no habían acabado. La portavoz del PP, María del Carmen Rodríguez afirma que entonces se «manipularon los permisos para dar uso al campo sin prever las posibles consecuencias de inseguridad ciudadana, sólo por el afán protagonista de Gutiérrez Limones».

El gobierno municipal rechazó ayer este extremo y manifestó sobre las afirmaciones de la portavoz popular que «tendrá que demostrarlas en el sitio donde corresponda, porque no se pueden lanzar acusaciones tan graves y pretender salir indemne de ellas».

En septiembre incluso se hizo firmar a los asistentes a la presentación del equipo un documento en el que se hacían cargo de su propia seguridad, ya que la empresa constructora no lo hacía y se les entregó un papel con las rutas de evacuación y la petición de que se comprometiera a respetar las señales, vallas e indicaciones. En noviembre el PP interpuso una denuncia en el juzgado al considerar que el campo no cumplía con los requisitos legales para su apertura y que el desarrollo de las obras que seguían en marcha ponía en peligro la seguridad de los niños que entrenan en el campo y de los aficionados que asisten a los partidos del CD Alcalá. En la lista de deficiencias citan salidas de emergencia inadecuadas, aseos con cables vistos o fugas de gas.

Pero además de deficiencias hay incomodidades constatadas por los aficionados como que la grada de preferencia está enfrentada al sol o que los banquillos impiden ver el campo a varias filas del público.

Según el Ayuntamiento en estos momentos, una empresa especializada está retirando las chapas de las torretas «para que el campo pueda reabrirse lo antes posible», a la vez que se realiza un estudio técnico para conocer las causas del problema en las torretas de iluminación.

La portavoz del PP, María del Carmen Rodríguez suma además a las deficiencias del campo, el «incremento desproporcionado sobre el coste de las obras que repercutirán en los bolsillos alcalareños, ya que a los técnicos del PP les consta que se está preparando un expediente para la aprobación del incremento presupuestario».

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