La juez de instrucción número ocho de Sevilla, Carolina Herencia, formuló a casi todos los agentes que ayer declararon como imputados en la trama de cobro de tasas por cortes de calles, servicios de grúa y escolta de vehículos de gran tonelaje en la Policía Local la misma pregunta. ¿Eran conscientes de que lo que estaban haciendo era incompatible como su trabajo en la Policía Local? Pero la respuesta de todos ellos fue una nueva evasiva. Los seis agentes imputados que comparecieron dijeron más o menos lo mismo: que lo único que hicieron fueron «trabajos puntuales» sin pensar si lo que hacían era compatible con su trabajo en la Policía Local y como favores a un inspector que se estaba muriendo.
De hecho, todos volvieron a cargar las tintas sobre el fallecido inspector Blanco, presunto cabecilla de la trama y que en aquellas fechas ya estaba enfermo de cáncer. Según explicaron, a veces le hacían «favores» que consistían en quitar o poner vallas pero siempre realizaban estos trabajos fuera de servicio, sin vestir los uniformes oficiales y sin usar su condición de agentes. Alguno de ellos aseguró que se trataba de un favor «como si nos hubiera pedido que hubiéramos ido a pintar la fachada de su casa».
Sólo uno de los imputados admitió que el inspector fallecido, a veces, le daba 20 ó 30 euros para comprar gasolina. Otro de los imputados que declaró ayer es un mando policial que negó su implicación en la trama y que dijo que elaboró un protocolo para la actuación en este tipo de transportes.
La juez les preguntó si eran conscientes de que lo que hacían era incompatible con su trabajo de policía
Según el testimonio de ayer, el inspector llamaba a los integrantes de su grupo, normalmente a aquellos con los que tenía más amistad, para que le ayudasen valiéndose de un listado telefónico existente en la Jefatura donde estaban registrados los móviles de todos los agentes.
Además ayer también comparecieron ante la juez tres testigos, empleados de una empresa de transporte que, según fuentes judiciales, ratificaron sus anteriores declaraciones realizadas ante el Grupo Especial de la Policía Local (GEPOL) asegurando que siempre trataron con el propio Blanco.
Esto supone que la mayoría de los testimonios de ayer fueron en la misma línea de los otros cuatro que comparecieron el pasado lunes y que también señalaron al inspector fallecido. Ahora, una vez que la juez ha concluido los interrogatorios, algunas de las defensas se plantean solicitar más declaraciones, entre ellas algunas que están unidas al atestado policial.
Hasta ahora hay imputadas 13 personas en la trama —diez agentes y tres personas ajenas al Cuerpo— dentro de una investigación judicial que comenzó después de que un agente de la Policía Local fuera detenido por la Unidad de Drogas y Crimen Organizado (Udyco) de la Policía Nacional dentro de una operación contra el narcotráfico en la que se intervinieron 1.500 kilos de hachís.


