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Detenido tras utilizar ocho tarjetas de crédito con datos robados en EE. UU.

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El estafador, de origen nigeriano, es parte de una red internacional de clonación

Día 08/02/2012

Hasta ocho tarjetas de crédito, todas ellas falsificadas a partir de datos robados en Estados Unidos, utilizó en una misma compra el nigeriano I.A.O., de 41 años, que acaba de ser detenido por la Policía como autor de al menos dos delitos de estafa cometidos en una agencia de viajes de Sevilla y un concesionario de vehículos de Coria del Río.

La localización y detención del presunto estafador tuvo su origen en la denuncia interpuesta por la encargada de una agencia de viajes del barrio de Nervión, tras comprobar que la terminal de compras de su establecimiento había quedado bloqueada después de pasar por el mismo, en tres días sucesivos, las tarjetas que un cliente le había ido dando para pagar dos billetes de avión, con destino a Holanda, por valor de 1.500 euros. La operación se había hecho en tres fases, ya que el primer día sólo una de las tarjetas funcionó y permitió el abono de 600 euros. Tras la «avería» del datáfono, la encargada de la agencia supo que éstos se bloquean cuando se utilizan tarjetas falsas.

La investigación sobre las numeraciones de las tarjetas empleadas por I.A.O. permitió conocer a los especialistas del Grupo de Medios de Pago de la Policía que todas ellas correspondían a titulares residentes en EE.UU., por lo que se llegó a la constatación de que el estafador pertenecía, en algún grado, a una red de clonación de tarjetas de crédito, cuyos datos son robados en cualquier país, vendidos a través de internet y reproducidos luego sobre plásticos que imitan a entidades bancarias de otro país.

Este era el caso de las utilizadas por I.A.O., cuyas tarjetas pertenecían supuestamente a una caja de ahorros radicada en Cataluña.

El seguimiento de las numeraciones de las tarjetas llevó a los investigadores hasta un concesionario de vehículos de Coria del Río, donde se identificó al presunto estafador como la persona que había hecho una compra de 2.500 euros en repuestos para el turismo Audi A5 que conducía; un vehículo cuya matrícula se comprobaría más tarde que había sido «doblada», ya que en realidad correspondía a una furgoneta que no había sido denunciada como sustraída.

Los investigadores consideran que I.A.O., que tiene antecedentes por hechos similares, en relación a la compra de un billete de avión en Palma de Mallorca, es el último escalón de una organización dedicada a la clonación de tarjetas de crédito. En este caso sería el comprador de las tarjetas falsas para su propio beneficio. Otra variante en este tipo de delito es la utilización por parte de la red de varias personas que emplean las tarjetas falsas al servicio del grupo, recibiendo por ello una compensación.

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