El Palacio de Exposiciones y Congresos de Sevilla, sede de Fibes, sufrirá unas pérdidas este año de casi un millón de euros a pesar de la apertura del nuevo recinto anexo con el flamante auditorio para 3.500 personas. Así lo refleja el presupuesto para este ejercicio que acaba de confeccionar el nuevo Gobierno municipal del PP y con el que se ha encontrado el nuevo gerente, Gaspar Sáez, que quería sobre la mesa el año 2011 auditado y el actual ya presupuestado para tener la «foto fija» de este espacio expositivo llamado a ser el motor económico de la ciudad. Y esa coyuntura no es precisamente buena. Otra discutible «herencia» del anterior gabinete.
D Y es que el estudio presupuestario para el año ya en curso arroja unas pérdidas globales al término del ejercicio de 883.700 euros, 427.000 menos que el año pasado pero una cantidad muy alta y bastante llamativa si se tiene en cuenta que este año iba a ser el del despegue del recinto gracias a la apertura del anexo, que debe estar terminado en verano. Pero la demora en esa culminación de los trabajos provoca que sólo se pueda contar con el espacio ampliado desde septiembre, con lo que son únicamente cinco los congresos cerrados para el tramo final de año —entre ellos, dos del ámbito médico muy importantes—. Merced a esos nuevos congresos posibles con Fibes remozado, los ingresos en esa faceta subirán un 45%, de 1,2 a 1,8 millones, pero la reducción de actividades culturales y de diversa índole que se debían haber programado para la primera parte del año —y que no lo han sido por la inercia pasiva del equipo anterior ante la inminente salida— conlleva que el total de ingresos suba
sólo un 3,5%, quedándose en 6,2 millones de euros. Por contra, los gastos previstos superan los 7 millones de euros (7.008.450 euros), con lo que si no se modifica el programa actual de eventos, el año se cerrará con esos 883.700 euros de pérdidas.
D Se trata, por tanto, de un déficit prácticamente estructural a causa de los excesivos costes operativos que mantiene el palacio de exposiciones sevillano, donde no se han optimizado los recursos en los últimos años pese a la evidente crisis. Por ello, la nueva gerencia está ya trabajando en un estudio pormenorizado que quedará cerrado en los próximos dos meses y en el que se indicarán las claves para optimizar los recursos y reducir los gastos que genera por sí mismo el recinto. Una «labor micro» que acabe dejando en Fibes una estructura fija mínima para que los congresos no cuesten dinero y que pueda ahorrarse todo lo que se pueda. Pero, por otro lado, también se trabaja desde este mismo momento en la vertiente comercial no sólo para potenciar los congresos y organizar nuevas ferias en los próximos años sino incluso para ocupar las «épocas valle» de este 2012 con actividades que permitan mejorar esa cifra de 883.700 euros de pérdidas y que el primer año con el nuevo escenario
pueda salvarse de la mejor manera posible. El objetivo es darle más vida al recinto más allá de los congresos.



