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El FROB podría dar créditos al FGD para garantizar las compras de las entidades intervenidas o nacionalizadas
Día 09/02/2012
El Gobierno quiere tener todo atado, bien atado, y bajo su absoluto control, antes de que finalice el plazo para que las entidades financieras presenten sus proyectos de fusión, fijado en el 31 de mayo de 2012. Y si bien, en el nuevo real decreto ley de saneamiento del sector financiero quedan flecos por resolver, el Ejecutivo, según ha podido saber ABC en fuentes solventes, se reserva la última palabra en todo lo relacionado con los proyectos de fusión de las entidades financieras españolas, ya que en Europa miran con lupa hasta el más mínimo detalle de las líneas de la reforma financiera recién aprobada. El Gobierno será, por tanto, quién decida si los futuros planes de fusión son viables o no, y quien decidirá si se sigue adelante con dicho proyecto o no, y si merece la pena garantizarlo o no.
Ahora bien, queda por especificar, precisamente en relación con estos procesos de fusión y este último punto, quién o qué mecanismo garantizarán la viabilidad de las compras de entidades intervenidas o nacionalizadas sin tener que aportar ni medio euro público más. Fuentes próximas al Ejecutivo aseguran a este diario que será el Fondo de Garantía de Depósitos (FGD) quien respalde estas compras, a través de un EPA (esquema de protección de activos), tal y como ocurrió en el caso de la adjudicación de CAM a Banco Sabadell y ocurrirá con la subasta de Unnim, nacionalizada en septiembre de 2011.
El problema reside en que actualmente el FGD carece de liquidez, ya que, tras su unificación (la unión de los fondos de las cajas, de los bancos y de las cooperativas de crédito en octubre de 2011) su patrimonio inicial (6.500 millones de euros) se consumió con la adjudicación de CAM a Sabadell.
Las mismas fuentes explicaron a este diario que la fórmula para «engordar» de nuevo el FGD será a través de préstamos que le concederá el propio Fondo de Reestructuración Bancaria (FROB), a devolver en varios años, y no todo de golpe, para hacerlo más asumible y llevadero. No obstante, aseguran, que no se descarta aún 100% la opción de realizar una derrama de nuevas aportaciones al FGD entre todas las entidades antes del 31 de mayo, si bien, en febrero, las entidades tienen la obligación de desembolsar las aportaciones correspondientes con cargo al ejercicio 2011. Está fijada en el 2 por mil de los saldos cubiertos, lo que supondría unos ingresos superiores a los 2.000 millones de euros.
D Bankia y la discrecionalidad Mientras, fuentes del sector advierten de que si hay una operación que se verá afectada por la «discrecionalidad» que el Gobierno se reserva en la reforma financiera es todo lo que se refiere al futuro de Bankia. Apuntan que en el seno del Ejecutivo existen opiniones divergentes, pero, de una manera u otra, todas confluyen en que el futuro de la entidad que preside Rodrigo Rato es determinante para el saneamiento del sector financiero en su conjunto. Bankia es considerada sistémica por su dimensión, y en el Ministerio de Economía no parecen dispuestos a facilitar una fusión que no garantice el saneamiento de la unión resultante. En su momento, la entidad no quiso asumir el control de Banco de Valencia, que formaba parte del perímetro de Bancaja, con la consiguiente intervención de la entidad valenciana por el Banco de España. Este dato es un argumento de peso para los que ahora se oponen dentro del Ministerio de Economía a que
Bankia se haga con el control de Unnim: «es como salir de Málaga para entrar en Malagón», afirma una fuente próxima a Economía.
Otras fuentes consultadas aseguran que el verdadero interés de Bankia no está en Unnim, subasta a la que se ha presentado «para ganar tiempo, y poder provisionar en vez de en un año, en dos», sino en Novagalicia.


