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Día 09/02/2012
El exembajador de España ante el Vaticano, Francisco Vázquez, acusó ayer al secretario general del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, de recurrir al «anticlericalismo casposo» al recordar un siglo XIX «olvidado en el tiempo», cuando en el reciente Congreso Federal celebrado por el partido, afirmó que si ganaba «se replanteará seriamente el acuerdo con la Santa Sede».
En declaraciones a la Cadena Cope, el que también fue alcalde socialista de La Coruña señaló que estos acuerdos son «total y absolutamente constitucionales», pues fueron votados en el Congreso y el Senado después de la aprobación de la Constitución. Además, recordó que éstos no suponen «ningún privilegio» para la Iglesia, pues el Vaticano «tiene acuerdos similares con más de 140 países, con los que mantiene relaciones diplomáticas».
En virtud del Concordato, dijo, «sobre la Iglesia está pesando gran parte de la atención a los sectores más necesitados o castigados por la crisis económica».
Por ello, Vázquez incidió en que existe una «ignorancia» de lo que significan este tipo de tratados que reflejan las relaciones entre España y el Vaticano y considera que las palabras de Rubalcaba son «un latiguillo absurdo».
También se refirió a las declaraciones de la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, quien señaló que el Ejecutivo trabajará «de forma cuidadosa para no abrir viejas heridas» en relación al futuro del Valle de los Caídos y al posible traslado de los restos de Francisco Franco.
«Controversia sin sentido»
Sobre este particular sostuvo que las derivas políticas se utilizan mucho en esta «desgraciada memoria histórica», que «ha roto mucho la tranquilidad que había». En su opinión, «se trata de una controversia que no tiene ningún sentido», y recordó que la basílica es de creación pontificia y, por lo tanto, «el Gobierno no puede cerrarla al culto».


